UNA “OREJONA” MAS
*Vence en penales al Arsenal en la final de la Champions League
El Paris Saint-Germain es bicampeón de la Champions League, luego de imponerse 4-3 en tanda de penales al Arsenal y después del 1-1 en tiempo regular y que permaneció en la prórroga en la Puskás Arena, en Budapest.
El brasileño Gabriel Magalhaes voló el balón, lo mandó a las gradas en el quinto disparo, con lo que también terminó la ilusión de los aficionados de unos Gunners que apenas la semana anterior celebraban el acabar con 22 años de sequía en la Premier League.
El Arsenal no perdió un solo partido en 17 juegos de esta Champions (los penalties solo se consideran un desempate), pero tuvo un planteamiento medroso en la capital húngara que terminó por costarle carísimo.
Gonzalo Ramos, Désiré Doué, Achraf Hakimi y Lucas Beraldo acertaron sus penales por el PSG, mientras que Nuno Mendes falló la tercera ejecución, ante un imponente David Raya.
Por el Arsenal marcaron Viktor Gyökeres, Declan Rice y Gabriel Martinelli, pero sucumbió debido a los fallos de Eberechi Eze y Magalhaes, ambos al mandar la pelota fuera de la portería.
El técnico Luis Enrique, usualmente áspero y serio, celebró la conquista de su tercera Orejona.
No paraba de saltar, de bailar, en el escenario donde el grupo de Las Vegas, The Killers, dio el espectáculo previo al partido, pero en el que los jugadores del PSG se robaron el show gracias al bicampeonato.
En la historia de la Champions League (desde 1992), solo el Real Madrid se había mantenido en el trono tras ganar la Orejona.
El futbol castigó al Arsenal, un plantel que prefirió atrincherarse que atacar, que jugó sus cartas al desempate en penales.
Lo peor que le ocurrió al espectáculo fue el gol de vestidor por parte de Kai Havertz.
Un despeje de Marquinhos pegó en Leandro Trossard y eso permitió que el alemán Havertz realizara una rápida y larga conducción, casi hasta el área chica, en la cual a pesar del poco ángulo metió un riflazo a primer poste, por arriba del portero Matvey Safonov.
Un fuerte impacto anímico, tanto para los Gunners en la búsqueda de su primera conquista en la Champions (e incluso en Copa de Europa) y del aturdido vigente monarca PSG.
Después, el Arsenal, la mejor defensiva del torneo con apenas 6 goles en 16 juegos, se encerró y no dio resquicios para el rival, en detrimento del espectáculo, ya que no le pasó nada al juego en 60 minutos, una hora para el olvido.
En ese contexto, Khvicha Kvaratskhelia hizo por fin una jugada, en el uno contra uno, acción en la que fue fauleado por Christian Mosquera; el árbitro no se animó a amonestar por segunda ocasión al español, quien había recibido una amarilla por retardar la reanudación del juego en un saque de banda.