
Por: Yadira Mota López/NOTIVER
Hola amigo lector que placer poderlos saludar en este espacio, sin duda anoche se sufrió en el Pirata, vimos a una afición metida apoyando al equipo con su presencia pero también exigiendo, impulsando pero al final no les alcanzó.
*El equipo de Cancún al tomarse la foto oficial protestó, los jugadores incluso los de banca, se pusieron la mano en la boca en protesta por el No Ascenso y sobre todo por la famosa reestructura donde ya prácticamente aniquilaron cualquier posibilidad de descenso.
*La música de fondo de la Liga MX sin duda incomodaba, estaba claro que el hecho de no existir ya la posibilidad deportiva ni a años venideros con la nueva ‘pirámide’ del futbol mexicano.
*Piratas tiene un jugador que en lo personal no entendemos como está en esta división pero aceptó venir, se tratar de Gabriel López una joya que tuvo Mazatlán y que sentimos acá no han explotado como deberían, es un guerrero con talento y ayer fue el que pagó los platos rotos por la expulsión, porque fue el sacrificado por Mario García.
*Vaya berrinche de impotencia por parte de Mario García tras el gol de Cancún, los Piratas le abrieron la puerta y el rival lo aprovechó, ahora no sólo tenía la ventaja numérica sino también en el marcador.
*En el medio tiempo la botarga del equipo haciendo los pasitos prohibidos y bailando ahora sí al ‘son que le toquen’.
*Al minuto 48 apareció el grito homofóbico en algo que los aficionados deben tener presente no debe darse.
*Apenas iniciando el segundo tiempo se escucha el esporádico Veracruz.
Veracruz, en un intento de despertar al equipo de Piratas que sin duda estaba quedando a deber.
*El aforo oficial fue de 7384 aficionados con boleto pagado, los que se dieron cita ayer en el coloso del fraccionamiento Virginia, que para un equipo de Liga de Expansión de nueva creación no es mala la entrada, al contrario, aunque sí fue menor a la del duelo inaugural.
*Realmente quisiéramos comentarles más de detalles pero hasta eso, no hay mucho que decir.
*Al final tras el silbatazo del árbitro el que salió indignado fue el timonel Mario García que no creía que su equipo había perdido en su cancha, ante su gente.