*Los jugadores desfilaron hacia la Cibeles en apoteósico recibimiento
*Baile, cantos y una gran fiesta por parte de los campeones del mundo
Bailando y cantando en un autobús descapotable en el que se leía “Reyes del Mundo” y se veían dos grandes estrellas, los integrantes de la selección española de fútbol celebraron este lunes su segunda corona en el Mundial por las calles de Madrid, repletas de aficionados eufóricos.

Cerca de dos millones de personas, muchas de ellas vestidas con las camisetas de la selección y ondeando banderas rojas y doradas, se congregaron en la capital española para ver a los jugadores y celebrar la victoria de España 1-0 sobre Argentina en la final del domingo en Nueva Jersey, según estimaciones del Gobierno.
“Estamos muy entusiasmados por (hacer realidad) el sueño de convertirnos en campeones del mundo”...
Afirmó Fran Carratala, de 34 años, que había viajado desde Cataluña para presenciar el desfile de los jugadores en Madrid.

El español Daniel Gaona, de 44 años, viajó desde Estonia, donde reside, para ver la final del domingo en Madrid.
“Todo el mundo estaba enloquecido. Había muy buen ambiente. La gente estaba muy feliz. No hubo problemas, sólo mucha alegría”...
Comentó mientras se preparaba para ver el desfile de los jugadores.
Los futbolistas españoles, que llevaban camisetas con el lema “Somos campeones”, saludaban constantemente a la multitud y les lanzaban balones de fútbol.
Algunos de ellos, como el delantero Borja Iglesias, pincharon música en una cabina de DJ situada en la parte superior del autobús.

Antes del desfile, los jugadores fueron recibidos por el Rey Felipe y el Presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, quienes habían asistido a la final del domingo.
“Quiero dar unas inmensas gracias al cuerpo técnico y a los jugadores, primero por el juego, segundo por el esfuerzo y tercero por la victoria”, dijo Sánchez al plantel.
Sánchez añadió que soñaba con la posibilidad de que la selección gane su tercer Mundial en 2030, que será organizado conjuntamente por España, Portugal y Marruecos.
“¿Por qué, en 2030, no soñar con que no hay dos sin tres?”.