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LA OTRA MITAD DE LA CANCHA | EL TALENTO NO ES EL PROBLEMA - Cada vez que una selección pierde, un equipo fracasa o un proyecto deportivo no logra despegar, aparece la misma explicación: falta talento -Es una respuesta cómoda -Simple -Y muchas veces…

Cada vez que una selección pierde, un equipo fracasa o un proyecto deportivo no logra despegar, aparece la misma explicación: falta talento -Es una respuesta cómoda -Simple -Y muchas veces equivocada...

Por: Yolanda Buitrón

El talento no es el problema

Cada vez que una selección pierde, un equipo fracasa o un proyecto deportivo no logra despegar, aparece la misma explicación: falta talento.
Es una respuesta cómoda.
Simple.
Y muchas veces equivocada.
Porque si algo ha demostrado el fútbol mexicano, y particularmente el fútbol femenil, es que el talento existe.
Lo vemos en las canchas de barrio.
Lo vemos en las escuelas.
Lo vemos en los torneos amateur.
Lo vemos en las jóvenes que entrenan todos los días con la ilusión de llegar algún día al profesionalismo.
El problema no es la falta de talento.
El problema es qué hacemos con él.
Durante años hemos visto futbolistas que destacan desde temprana edad y que, sin embargo, terminan abandonando el deporte.
No porque les falten condiciones.
No porque les falte disciplina.
No porque les falten sueños.
Sino porque les faltan oportunidades.
Faltan espacios.
Faltan proyectos.
Faltan estructuras que acompañen el crecimiento de quienes tienen el potencial para llegar más lejos.
Y esta realidad no es exclusiva de México.
Es un desafío que enfrentan muchos países y muchas disciplinas deportivas.
Sin embargo, en el fútbol femenil la situación se vuelve aún más evidente.
Todavía encontramos niñas que deben recorrer largas distancias para entrenar.
Familias que realizan esfuerzos extraordinarios para sostener una carrera deportiva.
Entrenadoras que trabajan con recursos limitados.
Equipos que sobreviven gracias al compromiso de quienes creen en ellos.
A pesar de todo, el talento sigue apareciendo.

Y eso debería hacernos reflexionar.
Imaginen lo que podríamos lograr si además del talento existieran las condiciones adecuadas para desarrollarlo.
Porque el éxito deportivo rara vez es producto de la casualidad.
Las grandes potencias del fútbol no construyen campeones únicamente porque tienen jugadores talentosos.
Los construyen porque tienen sistemas.
Porque tienen procesos.
Porque entienden que formar deportistas requiere tiempo, inversión y visión de largo plazo.
En ocasiones pareciera que seguimos esperando resultados extraordinarios utilizando las mismas fórmulas de siempre.

Y ahí es donde surge una verdad incómoda.
Si queremos resultados diferentes, tenemos que hacer las cosas de manera diferente.
No podemos seguir hablando de crecimiento mientras cerramos espacios a nuevas ideas.
No podemos exigir mejores resultados si no estamos dispuestos a modernizar estructuras, generar oportunidades y apostar por proyectos innovadores.
El deporte necesita experiencia.
Pero también necesita renovación.
Necesita tradición.
Pero también evolución.

Y necesita comprender que el talento por sí solo no basta.
Porque una futbolista puede tener todas las condiciones para triunfar.
Pero si no encuentra oportunidades, acompañamiento y desarrollo, ese talento terminará perdiéndose en el camino.

Por eso la pregunta no es si tenemos talento.
La pregunta es si estamos haciendo lo necesario para aprovecharlo.
Porque el verdadero reto no consiste en encontrar a las próximas estrellas.
El verdadero reto consiste en construir el camino para que puedan llegar.
Y esa también es la otra mitad de la cancha.