Los Padres de San Diego sellaron su boleto a la Serie Divisional de la Liga Nacional al derrotar 4-1 a los Chicago Cubs en el Petco Park.
La escuadra californiana barrió la serie 2-0 frente a su afición, cobrándose la revancha de la postemporada anterior y consolidando el espectacular momento de forma con el que cerraron la campaña regular.
El abridor de los Padres, Nick Pivetta, y el veterano de los Cubs, Kevin Gausman, colgaron el cero en el primer episodio, manteniendo la tensión en un estadio repleto.
La pizarra se abrió en la baja de la segunda entrada, cuando Xander Bogaerts pegó sencillo productor y Ethan Salas trajo la segunda rayita con un elevado de sacrificio, para la ventaja 2-0 de los Padres.
Los Cubs, el equipo que más carreras anotó en la temporada regular, se negaron a morir sin pelear y ejercieron una enorme presión en los episodios centrales.
Tras amenazar y dejar hombres en base en la tercera, Chicago descifró brevemente a Pivetta en la apertura de la cuarta entrada.
Nico Hoerner impulsó la única carrera del juego para los visitantes con un sencillo al jardín central, reduciendo la distancia 2-1 y provocando la rápida salida de Pivetta.
Todo se definió en la parte baja del cuarto rollo.
Tras la salida de Gausman de la lomita, el manager de los Padres envió a Gavin Sheets a tomar un turno clave como bateador emergente.
Sheets respondió a la confianza de forma histórica al conectar un panorámico cuadrangular de dos carreras ante los lanzamientos del relevista Daniel Palencia.
El estacazo colocó la pizarra 4-1 y desató la locura total en San Diego.
El bullpen de San Diego tomó el control absoluto del destino del partido.
Los relevistas Bradgley Rodríguez, Jason Adam y Adrián Morejón maniataron por completo a los bates de los Cubs.
Ahora, la novena de San Diego empaca maletas para viajar a Milwaukee, donde abrirán la Serie Divisional el próximo sábado en contra de los peligrosos Brewers.