*Por las inundaciones y deslaves
Por Noemí Valdez
Reportera de Notiver
El Congreso del Estado de Veracruz guardó un minuto de silencio en memoria de las dos personas que perdieron la vida a causa de los severos deslaves e inundaciones que azotaron a la capital veracruzana durante la noche del lunes 28 y la madrugada del martes 29 de septiembre.
Las intensas precipitaciones, provocadas por el paso de una línea de vaguada, descargaron hasta 135 milímetros de agua en un lapso de tan solo dos horas, dejando un saldo de 43 colonias con afectaciones y dos víctimas mortales, identificadas oficialmente como Carlos Zepeda González y Joselyn Flores Hernández.
El primer deceso registrado fue el de Carlos Zepeda González, de 41 años de edad y de oficio albañil, originario del municipio de Minatitlán.
De acuerdo con los reportes oficiales, alrededor de las 20:00 horas del lunes, un alud de tierra colapsó sobre su vivienda en el Andador El Mirador, en la colonia Independencia.
Pese a las labores de rescate iniciadas por familiares y vecinos entre el lodo y los escombros, paramédicos del Grupo Panteras y personal de Protección Civil confirmaron que el hombre ya no contaba con signos vitales.
Por otro lado, en la colonia San Antonio, localidad de Naranjillo, se confirmó el fallecimiento de Joselyn Flores Hernández, de 20 años de edad, estudiante universitaria.
La joven laboraba en la tienda de productos chinos "Híper San Bruno", ubicada sobre la Prolongación 28 de Agosto, zona donde la acumulación de agua alcanzó niveles críticos.
Tras la falta de comunicación con la joven pasadas las 21:00 horas, comenzó a circular en redes sociales un video grabado desde el interior del inmueble inundado, donde se apreciaba un cuerpo flotando en la corriente.
Elementos de la Policía Municipal ingresaron al establecimiento durante los primeros minutos del martes para rescatar el cuerpo, confirmando momentos después su deceso.
La madre de Joselyn informó que ya presentó una denuncia contra la tienda Híper San Bruno y espera que las autoridades determinen qué ocurrió y quiénes pudieran tener responsabilidad.
Señaló que los propietarios o encargados del establecimiento no se habían acercado para explicarles qué sucedió ni por qué no se llevó a cabo la búsqueda de la joven cuando se dieron cuenta de que no había salido.
Para sus familiares, el caso también debe servir para revisar las condiciones de seguridad y los protocolos de Protección Civil de este tipo de establecimientos, particularmente ante inundaciones u otras emergencias.