El Clásico Tapatío entre Atlas y Chivas se escribió de manera vibrante y dramática con un empate de 1-1 ante miles de aficionados enloquecidos en el Estadio Jalisco.
El juego fue de menos a más para definirse al filo de las emociones.
En el primer tiempo Chivas era el que ofrecía una propuesta más agresiva ante un Atlas con una dupla de centrales inseguros como Adonis Frías y Juan Sánchez Purata.
El técnico de Chivas, Gabriel Milito había apostado por Luis Rey en la defensa central por el lesionado Luis Romo, además de debutar a Leonel Calderón como lateral izquierdo.
Chivas dominaba manteniendo el balón en su poder y dándole circulación a la espera de una genialidad de Roberto Alvarado para proyectar en el ataque a Ricardo Marín y Ángel Sepúlveda; mientras del otro lado el Atlas de Hernán Crespo confiaba también en la creatividad de Kevin Zenón y alguna gambeta de Elías Montiel para liquidar con Ryan Mmaee o Florian Monzón.
Chivas avanzó y aumentó su presencia en el área para dejar al descubierto los titubeos de Juan Sánchez Purata, quien con displicencia entregó el balón a Chivas, pero Ricardo Marín desperdició al tocar por encima de Camilo Vargas, quien desvió de manera espectacular.
Al 33´, de nuevo Camilo salvó en un remate de cabeza de Luis Rey.
Chivas insistía con ansiedad y al 38´, le anularon un gol a Ricardo Marín en fuera de lugar.