*El director de la Policía Ministerial de la FGE tuvo conocimiento de los hechos y ordenó proteger al subdelegado
*Policías ministeriales irrumpieron en la vivienda de Alejandro Figueroa Gutiérrez, al que amenazaron y golpearon mientras le imputaban un robo, todo esto frente a sus tres niños y a su esposa, luego “lo cargaron” y se lo llevaron detenido, en un abuso evidente
Por FEDERICO GARCIA / Reportero de NOTIVER
Detectives marginados de la Policía Ministerial (PM) denunciaron que falta mano dura en la corporación policíaca, los subdelegados se accidentan en las camionetas mientras manejan ebrios y otros cometen abusos durante cateos y en detenciones de civiles.
La noche del viernes 21 de agosto, el subdelegado Cheyenne, de la Policía Ministerial de Xalapa, conducía medio borrachón, una patrulla Dodge Ram sobre Avenida Lázaro Cárdenas, en la lateral del puente Bicentenario, donde chocó contra la patrulla Ford número 646 de la Policía Municipal.
Indican que el director de la Policía Ministerial, de la FGE, Óscar Rodríguez Hernández, tuvo conocimiento de los hechos y ordenó proteger al subdelegado para retirarlo del lugar, además que no interviniera tránsito, a pesar de que los daños superaban los 11 mil 500 pesos.
Y, en la región de Veracruz, los detectives de la Policía Ministerial andan desatados con los cateos y las detenciones, como ocurrió el 13 de agosto en un poblado de Tlalixcoyan.
Los policías irrumpieron en la vivienda de Alejandro Figueroa Gutiérrez, al que amenazaron y golpearon mientras le imputaban un robo, todo esto frente a sus tres niños y a su esposa, luego “lo cargaron” y se lo llevaron detenido, en un abuso evidente.
Para presentarlo ante un juez de control, lo acusaron de dedicarse a la venta de mentafetaminas y de haber intentado agredir a los sagaces detectives con un cuchillo, argumentos que fueron suficientes para que el juez le impusiera medida cautelar de prisión preventiva justificada.
Así, con excesos y abusos, transcurre la administración del director Óscar Rodríguez Hernández, quien decidió marginar a buenos policías de la FGE, a los pocos que aun pasan lista en la corporación.