*Ayer corrió fuerte el rumor de que encontraron su cuerpo en Pachuca, pero el alcalde negó dar declaración sobre esto
Por Rodrigo Barranco Déctor /NOTIVER
La desaparición de Juan Iván Pérez Romero, administrador de Casavegas en la ciudad de Orizaba, cumplió más de dos semanas sin resultados y bajo un clima de creciente incertidumbre, mientras en la región se han difundido rumores no confirmados que lo ubican sin vida en Pachuca, versión que no ha sido respaldada por ninguna autoridad de Hidalgo ni de Veracruz.

Incluso, el alcalde de ese municipio de las altas montañas veracruzanas, Hugo Chahín, fue cuestionado al respecto sobre el tema y pidió esperar la información oficial, no quiso hablar más del tema, por ahora.
De acuerdo con la información confirmada, Pérez Romero desapareció el 1 de abril, después de salir de su centro de trabajo alrededor de las 18:00 horas, a bordo de una Chevrolet Silverado roja con placas de Puebla.
Su familia perdió contacto con él aproximadamente hora y media después.
La última ubicación conocida de su teléfono lo situó en las inmediaciones del motel El 12, en Río Blanco, punto que se convirtió en el eje inicial de la investigación abierta por la Fiscalía General del Estado.
Desde entonces, no se ha localizado ni al administrador ni a la camioneta que conducía.
La Fiscalía mantiene abierta la carpeta de investigación, pero no ha emitido avances públicos, y tampoco ha difundido ficha de búsqueda adicional a la que circuló en los primeros días del caso.
En paralelo, durante las últimas horas comenzaron a circular en redes sociales y grupos locales versiones que aseguran que Pérez Romero habría sido localizado sin vida en Pachuca, presuntamente en un operativo o hallazgo reciente.
Sin embargo, una revisión directa en medios de Hidalgo, así como en los portales oficiales de la PGJEH, Seguridad Pública estatal y el Gobierno de Hidalgo, confirma que no existe ningún comunicado, boletín, ficha de identificación o nota periodística que respalde esa versión.
La única información verificada es su desaparición en Orizaba el 1 de abril y la investigación en curso.
Los rumores sobre su presunto hallazgo en Pachuca carecen de sustento oficial y permanecen en calidad de especulación, sin confirmación institucional ni mediática.
Según los portales de transparencia, el desaparecido aparece como empleado del ayuntamiento en la Jefatura de Casavegas, con un salario de 38 mil pesos mensuales.