LOS POLICÍAS HICIERON LO MISMO Y HASTA PARECÍA UNA BALACERA
*El comandante de la Policía Ministerial Jorge Armando González ingeria bebidas embriagantes una cantina clandestina en compañía de la auxiliar administrativo Fernanda Isabel “N”
Por FEDERICO GARCIA
Reportero de NOTIVER
Por generar una supuesta balacera mientras andaban ebrios en la comunidad de Agustín Millán, en Córdoba, fue detenido un comandante de la ministerial, de personas desaparecidas, su asistente, así como policías estatales de la SSP.
El reporte policial interno indica que, la noche del viernes, el comandante de la Policía Ministerial Jorge Armando González andaba echando tragos en una cantina clandestina, en compañía de la auxiliar administrativo Fernanda Isabel “N”, en la comunidad Agustín Millán.
En la misma casita donde venden cheves estaban tomando policías de la SSP y, ya “a medios chiles”, al comandante y la asistente se les hizo fácil salir a la lomita y disparar como si estuvieran en un “campo de tiro”,
Los policías de la SSP hicieron lo mismo y se escuchó como si se tratara de una balacera, razón por lo que residentes reportaron el hecho ante el 911, pues estaban alarmados.
Arribó un comando de fuerzas federales y pusieron bajo arresto a González y a su asistente, también a unos policías de la SSP, ingresándolos a los separos del llamado Mando Único, además les quitaron las armas y las patrullas.
La FGE no ha emitido ningún comunicado sobre el caso, tampoco la SSP, por lo que no se descarta que pretendan manejar el tema con hermetismo, es más, ya se habla que la auxiliar administrativa se echará la culpa y Jorge solo estará 48 horas en el separo y luego irá a casa, sin sanción.
Residentes de comunidad Ruiz Millán esperan que Lisbeth Aurelia Jiménez, titular de la FGE, salga a dar una explicación por la conducta de los detectives de la PM del área de personas desaparecidas.
No cabe duda que bajo el mando del director Óscar Rodríguez, la Policía Ministerial de la Fiscalía General del Estado anda de cabeza, no hay control ni orden, los detectives hacen lo que quieren, abusan y atropellan, sin que nadie les ponga freno.