*Es originario de Paraje Nuevo y acudió a dar la vuelta a la ciudad de Córdoba
*Emanuel González tiene movilidad limitada y depende de su bastón para desplazarse
Por Rodrigo Barranco Déctor/NOTIVER
El maestro Emanuel González Aguilar, 43 años, mejor conocido en la comunidad como “Manolo” continúa desaparecido y la autoridad no ha dado resultados, pese al clamor para dar con su paradero.
La desaparición se registró oficialmente el 15 de septiembre, alrededor de las 17:30 horas, en Córdoba, en las Altas Montañas de Veracruz, pero la familia sostiene que el 19 de septiembre salió de Paraje Nuevo, Amatlán de los Reyes, rumbo a la Plaza 11 para retirar dinero y nunca llegó.
No hay aclaración por parte de la Fiscalía de Veracruz de esa discrepancia, que mantiene abierta la carpeta CRB/FIM/FEADPD/107/2026 sin informar avances, operativos o líneas de investigación.
La ficha oficial describe que Emanuel vestía camisa blanca, pantalón de mezclilla azul marino, botas negras, cangurera negra y usaba un bastón de patas de araña.
La Fiscalía no ha informado si ya revisó cámaras de seguridad en Córdoba, rutas de transporte, zonas de riesgo, brechas o accesos a comunidades.
Tampoco se ha confirmado si solicitó registros de movimientos bancarios, pese a que la versión familiar es que hay un registró de retiro de dinero.
Emanuel es maestro y vecino de Amatlán.
Tiene movilidad limitada y depende de su bastón para desplazarse.
Su desaparición no encaja con fuga voluntaria.
En la región, los casos de personas desaparecidas se acumulan y la respuesta institucional es la misma: emisión de ficha, publicación en redes oficiales y espera.
En Córdoba, Amatlán, Yanga y Fortín, las familias han tenido que asumir la búsqueda por su cuenta mientras la autoridad se limita a pedir “información” sin desplegar acciones visibles.
En este caso, vecinos de Paraje Nuevo y colonias de Córdoba comenzaron recorridos por su cuenta.
Pegaron fichas, revisaron brechas y preguntaron en comercios.
La Fiscalía no ha informado si ya tomó declaraciones completas a la familia, si revisó cámaras de Plaza 11, si verificó rutas de taxis o si existe alguna línea vinculada a robo, privación de la libertad o desaparición forzada.
La institución tampoco ha aclarado por qué existen dos fechas distintas en la narrativa del caso ni si ya descartó una de ellas.