DICE EL PAPA DE MONSERRAT QUE EL ACUSADO UNCA FUE AGRESIVO CON SU HIJA
Por FEDERICO GARCIA
Reportero de NOTIVER
El juicio que se desahoga en contra de Marlon “N” por el feminicidio de Monserrat “N” se ha convertido en un escenario de contradicciones que, a la postre, comprometen la integridad de la Carpeta de Investigación presentada por la fiscalía.
Resulta que, durante la última audiencia de juicio, los propios testigos que propuso la fiscalía no solamente desarticularon la narrativa de la fiscalía, sino que, además, aportaron elementos que favorecen directamente a la defensa del imputado.
El momento más crítico de la audiencia ocurrió durante el testimonio de la doctora encargada de la atención inicial de la víctima.
Al ponérsele a la vista el documento oficial de ingreso al hospital, documento central de la fiscalía para establecer la cronología del caso, la médico especialista fue categórica: afirmó no haber firmado dicho documento.
La doctora denunció ante el juez que, la rúbrica que aparece en la prueba presentada como oficial, no es suya, lo que genera sospecha sobre la posible falsificación de documentos públicos dentro de la integración del expediente heredado por la actual administración de la FGE.
En un giro inesperado, los testigos que la fiscalía aportó para señalar al acusado terminaron por ubicarlo en un lugar distinto al de los hechos.
Según sus declaraciones bajo juramento, Marlon “N” fue visto el 17 de abril de 2021, entre las 19:00 horas y las 21:00 horas en un domicilio totalmente diferente al de Montserrat “N”.
Esta ubicación temporal, proporcionada por la propia parte acusadora, genera una duda razonable insalvable sobre la presencia del imputado en la escena del crimen al momento de la comisión del ilícito.
Pero eso no es todo, ante el juez, el padre de la víctima reconoció que nunca vio, supo, ni le comentaron que Marlon “N” hubiera tenido comportamientos groseros o agresivos hacia su hija.
A esto se sumó a la declaración de otros testigos que, lo vieron ingresar al domicilio ese día, y confirmaron que, mientras Marlon “N” estuvo en la casa, nunca se escucharon gritos, golpes ni ruidos de violencia.
Estos relatos desmoronan la construcción de una conducta agresiva recurrente.
En el juicio ha quedado acreditado la falta de capacidad argumentativa por parte del asesor jurídico de la víctima, quien habría decidido construir una narrativa en redes sociales y no la ha podido sostener durante interrogatorios técnicos.
Y, por si eso fuera poco, al resolverse el Amparo en Revisión 65/2026, el Segundo Tribunal Colegiado, calificó de ilegal e inmotivada la prórroga de la prisión preventiva, sugiriendo que el proceso se ha mantenido más por presión política que por sustento jurídica.
Nadie ha dicho que Marlon “N” no sea responsable de delito, se cuestionan las cuestiones técnicas y de argumentación jurídica durante el juicio, donde podría quedar en evidencia la fiscalía.