MIRIAM DESAPARECIO LA TARDE DEL 6 DE AGOSTO CUANDO AVISÓ A SU MADRE QUE SALDRÍA A REALIZAR UNAS COMPRAS
*El cuerpo fue localizado en Nogales de manera extraoficial se dice que tenía varias heridas punzocortantes
Por Rodrigo Barranco Déctor/NOTIVER
La identificación de Miriam Almeida Sánchez, comerciante de antojitos mexicanos de 47 años desaparecida desde el 6 de agosto en Ciudad Mendoza, confirmó el cierre de una búsqueda que mantuvo movilizados a familiares y colectivos durante más de dos semanas en la región de Orizaba, en las Altas Montañas del estado de Veracruz.
El 22 de agosto, peritos del Centro de Identificación Genética Forense de Nogales establecieron mediante análisis de ADN que el cuerpo localizado en un terreno baldío de la colonia Felipe Carrillo Puerto correspondía a la mujer reportada como no localizada.
El cadáver, hallado en avanzado estado de descomposición, presentaba lesiones producidas por arma punzocortante, lo que llevó a la Fiscalía de Veracruz a clasificar el caso como feminicidio desde el primer dictamen pericial.
La zona fue asegurada por Policía Municipal, Estatal, Guardia Nacional y personal ministerial, quienes levantaron los indicios bajo cadena de custodia y trasladaron el cuerpo para su análisis forense.
La desaparición de Almeida se registró la tarde del 6 de agosto, cuando avisó a su madre que saldría a realizar compras relacionadas con su actividad comercial.
Su última comunicación ocurrió alrededor de las 15:30 horas.
A partir de ese momento se perdió todo rastro.
La familia activó la ficha de búsqueda y colectivos de la región convocaron movilizaciones en Ciudad Mendoza el 8 de agosto para exigir acciones inmediatas.
Durante los dieciséis días que permaneció desaparecida, se realizaron recorridos en distintos puntos del municipio y se revisaron zonas donde se presumía que pudo haber transitado, sin obtener resultados.
El hallazgo del cuerpo en Nogales abrió una nueva fase en la investigación.
La Fiscalía mantiene activa la carpeta y continúa con entrevistas, análisis de telefonía, revisión de cámaras y trazado de rutas posibles.
Hasta ahora no hay personas detenidas ni señaladas públicamente.
La familia exige que se esclarezca el crimen y que se identifique a quien la privó de la vida, mientras colectivos advierten que el caso se suma a la serie de agresiones contra mujeres registradas en la zona centro del estado, donde persisten desapariciones, homicidios y fallas en los mecanismos de búsqueda.
El entorno donde fue localizado el cuerpo, un predio baldío con acceso irregular y sin vigilancia, refuerza la línea de investigación que apunta a que Miriam fue privada de la vida en circunstancias que la Fiscalía considera de violencia feminicida.
La confirmación de identidad mediante ADN cerró cualquier duda sobre el hallazgo y permitió a la familia iniciar los trámites para la entrega del cuerpo.
Vecinos y comerciantes han expresado preocupación por la inseguridad y por la falta de resultados en casos recientes de mujeres desaparecidas.
La exigencia central es que la autoridad avance en la identificación del responsable y que el crimen no quede en impunidad.