LA FISCALÍA OCULTÓ UN VIDEO Y DESAPARECIERON LAS DOS ARMAS
*La perito Rosely Escribano Teoba, quien actualmente funge como encargada de los Servicios Periciales en Martínez de la Torre, se ostenta como Perito en Informática Forense, pero resulta que al momento de declarar reconoció que sólo cuenta con un título de bachillerato como Técnico en Informática de un CETIS
Por FEDERICO GARCIA / Reportero de NOTIVER
El juicio 30/2026 que se instruye en contra del escolta Martín “N” por delito de homicidio, derivado de la balacera ocurrida en el banco BanBajío, de Boca del Río, está plagado de irregularidades, la fiscalía ocultó un video y, además, desaparecieron las dos armas de fuego instrumento del delito.
Fuentes allegadas al caso advierten que la jueza Tomasa Delgado Serna, que tiene a su cargo el juicio 30/2026, ha convalidado, no solo errores garrafales y omisiones, sino que además está avalando los abusos de la fiscalía para tener en prisión al escolta Martín “N”.
La fiscalía ocultó un video donde se observa cuando los tres asaltantes, de Tabasco, disparan en contra de los escoltas o custodios que habían acudido a retirar el efectivo en el banco BanBajío, del Boulevard Ruiz Cortines, en Boca del Río, donde cayó abatido uno de los presuntos criminales.
Durante la imputación, la fiscalía nunca presentó las dos pistolas que son el instrumento del delito, esto es, que en el juicio hay una persona muerta, pero no existe el arma con la que fue privado de la vida.
Se sabe que las dos armas fueron vendidas después por un colaborador de la fiscal.
La perito Rosely Escribano Teoba, quien actualmente funge como encargada de los Servicios Periciales en Martínez de la Torre, se ostenta como Perito en Informática Forense, pero resulta que al momento de declarar reconoció que sólo cuenta con un título de bachillerato como Técnico en Informática de un CETIS.
Esto es que la perito está muy alejada de los conocimientos que se requiere para elaborar un peritaje de ese tipo, que sería una combinación de formación académica en tecnología, especialización en el análisis de evidencia digital, conocimientos legales y experiencia práctica para sustentar dictámenes ante un juez.
Además, en el dictamen que presentó en el juicio, el cual elaboró a partir de un video, nunca establece el haberse percatado de disparos por parte del detenido, Martín N y los fotogramas que extrajo del video no tenían fecha, ni hora, refiriendo la Perito también que nunca verifico los metadatos ni códigos HAsh del video de donde extrajo las imágenes, pues argumentó que eso no se lo pidieron.
Eso es una irregularidad grave, ya que sería una obligación legal de la perito y lo debería tener en cuenta que esos códigos ayudan a establecer si los videos o fotografías que se verifiquen no han sido alterados o modificados, entonces es una cuestión de un deber legal, el actuar con profesionalismo.
Y, en cuanto al médico forense Agustín Morales, reconoció al comparecer ante la jueza que no cuenta con la certificación para ejercer la medicina legal o forense y que sólo ha tomado cursos, y en ese caso en específico escribió que practicó necropsia a José Armando “N”, nombre distinto al del asaltante que cayó abatido.
A pesar de una decena de irregularidades y, sin armas de fuego instrumento del delito, la jueza Tomasa Delgado Serna ha convalidado todas esas pifias de la FGE y mantiene en prisión al escolta Martín “N”, en una cárcel de máxima seguridad en Chiapas, sin pruebas que acrediten su responsabilidad en el delito de homicidio.