DAVID MANUEL MARTÍNEZ PÉREZ
Psicoterapeuta Clínico Certificado en Hellinger Sciencia ®
ASIMETRÍA
“PERCIBIENDO EL OTRO LADO DE LA REALIDAD”
No necesitas acertar muchas veces, necesitas estar consciente de cuando aciertas tu logro no solo es para obtener un resultado correcto, sino que también compense tus errores, a esto le llamaremos “asimetría en una decisión” y así lo que puedes perder es limitado, pero lo que puedes ganar posiblemente sea mejor y más grande.
No intentes tener siempre la razón, busca estructuras en donde una decisión correcta tenga un impacto desproporcionado y esto no solo se aplica a tus finanzas, también se percibe en la vida, cuando cultivas relaciones que te expanden, cuando te educas y aprendes habilidades que abren múltiples caminos o cuando participas en entornos que elevan tu criterio.
Hay decisiones pequeñas que con el tiempo generan enormes consecuencias y por esto tu entorno importa tanto, porque cuando te rodeas que piensan y actúan estratégicamente empiezas a identificar oportunidades, que antes ni siquiera veías.
Debemos educarnos académicamente, financieramente, espiritualmente para reconocer donde un pequeño movimiento puede producir un gran cambio.
Hoy no te preguntes ¿Cuántas decisiones tomaste? Pregúntate si, alguna de esas decisiones tienen ese tipo de potencial.
A veces una decisión bien estructurada cambiará una trayectoria completa.
La Asimetría esta oculta y no se encuentra por accidente, se entrena la sensibilidad, el sentido común, la intuición y el estado de consciencia para poder reconocer la oportunidad y dirigir nuestra mirada, nuestras decisiones y nuestras acciones con certeza.
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INTERCAMBIOS
No existen decisiones perfectas, solo existen intercambios.
Cada decisión implica renunciar a algo, en finanzas a eso le llamamos “Costo de oportunidad” porque cuando eliges un camino estas dejando otro fuera, y muchas veces el verdadero costo de una decisión no está en lo que pagas, está en lo que dejas de hacer, en nuestras finanzas esto es muy evidente, mantener el dinero inmovilizado en una inversión mediocre no solo significa ganar poco o nada, también significa perder la posibilidad de participar en algo mejor.
El tiempo y tu atención también tienen un costo de oportunidad.
Tener criterio no significa preguntarte si algo es bueno, la pregunta más profunda es si es lo mejor que podrías hacer.
Debemos aprender a mirar con claridad nuestras decisiones y sus consecuencias, tanto en nuestra vida diaria como en nuestras decisiones financieras.
¿A que estás dedicando tu tiempo, tu atención, tu energía, tu dinero? ¡Realmente estás enfocado en las mejores opciones posibles? O simplemente vives y tomas decisiones cómodas que no implican ningún esfuerzo y te están manteniendo flotando en un vacío existencial y en pérdidas financieras.
El hombre inteligente construye su vida común y financiera a tras de “márgenes de Seguridad”, esto significa dejar un espacio entre lo que algo vale y lo que estás dispuesto a pagar y esto aplica en nuestra economía como en nuestras relaciones personales.
Este espacio nos protege cuando el cálculo falla, cuando el entorno cambia, o cuando la realidad no responde a nuestras expectativas.
Este margen de seguridad también existe en nuestra vida diaria, es cuando no comprometes ni todo tu tiempo, ni todo tu dinero, no vives al límite y no esperas hasta el último minuto para decidir el siguiente paso.
Esto significa diversificar y no depender ni de un solo ingreso, ni de una sola persona, ni vivir emocionalmente al borde de cada resultado.
Cuando nuestro sistema tiene márgenes la presión baja y el criterio mejora, las decisiones dejan de ser reacciones desesperadas y se vuelven elecciones conscientes, no solo buscamos rendimiento, buscamos estabilidad estructural, porque esta estabilidad es la que permite sostener decisiones correctas cuando el entorno se vuelve incierto e inestable.
Pregúntate ¿En dónde tu entorno está operando a límite? Porque tal vez el siguiente paso no es acelerar más, sino crear un “espacio de seguridad”.
Muchas veces tenemos prisa porque las cosas se resuelvan y eso no lleva a ningún resultado cuando ese movimiento es solo para calmar nuestros miedos y nuestra ansiedad.
Moverse mucho no siempre significa avanzar, simplemente nos ayuda a descargar nuestra ansiedad y esto no resuelve nada.
“En nuestras relaciones familiares la sangre no debe ser ni tan importante, ni tan espesa que destruyan tu salud mental y tu equilibrio emocional”
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Reinventándote
¿Sigues con el mismo tema de que así eres y nadie te va a cambiar?
Si quieres un nuevo resultado tendrás que romper el hábito de ser tu mismo, necesitamos dejar de ser el mismo hombre quien siempre entra una y otra vez en la misma batalla y siempre obtenemos los mismos resultados.
Ser tu mismo no siempre es un buen camino, ni el mejor tampoco.
A veces el mejor camino es dejar de ser tú y mejorar la versión.