Texto y fotos de Any’s Quintal / NOTIVER
Los sueños se cumplen y las fechas especiales se graban en el corazón.
Con esa magia y la ilusión a flor de piel, la radiante jovencita Miranda Chona Zapien arribó a la tan esperada edad de las ilusiones, protagonizando una de las veladas más bellas y emotivas de la temporada.



El inicio de este nuevo capítulo en su vida estuvo marcado por la fe.
Miranda acudió a una solemne ceremonia religiosa donde, en un momento de profunda devoción, ofreció un hermoso ramo de flores a la Virgen en agradecimiento por las bendiciones recibidas.



Tras el acto litúrgico, los salones de Casa Riviera abrieron sus puertas para recibir a familiares, entrañables amigos y compañeros de escuela.
La atmósfera festiva comenzó formalmente con un brindis lleno de buenos deseos por el brillante futuro que le depara a la festejada.



Sin duda, el clímax de la noche llegó cuando Miranda se adueñó de la pista para debutar ante la sociedad, ejecutando un elegante y emotivo vals que arrancó los aplausos de todos los presentes.



Detrás de cada detalle perfecto, desde la espectacular ambientación hasta el impecable desarrollo de la recepción, estuvo el amor y la dedicación de su mamá, la señora Nely Zapien, quien no escatimó esfuerzos para que su heredera viviera la noche de sus sueños.
La pista de baile nunca se vació.


Entre luces, los éxitos musicales del momento y una energía inigualable, el grupo de amigos de Miranda convirtió la velada en una auténtica fiesta de juventud y alegría que se prolongó por horas.
¡Los mejores deseos en esta nueva y maravillosa etapa, Miranda!