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¡INOLVIDABLE FESTEJO DE VIDA!

Con una atmósfera llena de calidez y profundo amor familiar, la estimada señora Rosa Hernández celebró sus 77 años de edad rodeada de sus seres queridos. La emotiva cita tuvo lugar en el conocido Salón Los Retoños, sitio que lució bellamente...

¡INOLVIDABLE FESTEJO DE VIDA!

Texto y fotografías Yolanda De Luna/NOTIVER

Con una atmósfera llena de calidez y profundo amor familiar, la estimada señora Rosa Hernández celebró sus 77 años de edad rodeada de sus seres queridos.

La emotiva cita tuvo lugar en el conocido Salón Los Retoños, sitio que lució bellamente engalanado con una decoración en elegantes tonos verdes y delicados arreglos de flores como centros de mesa, enmarcando a la perfección el festejo.

Durante la celebración, la festejada elevó una profunda oración para agradecer a Dios por la bendición de permitirle llegar a esta hermosa edad con salud y rodeada de tanto amor.

Los primeros en colmarla de abrazos fueron sus adorados hijos: Rosa Aurora, Rodolfo y Vanesa Paredes Hernández, quienes cuidaron cada detalle para consentir a la reina del hogar.

La tarde se tornó aún más especial con la llegada de su querida hermana, Nico Hernández, un emotivo reencuentro que sumó inmensa felicidad al evento.

Para deleite de los distinguidos familiares y amistades presentes, se sirvió un exquisito menú muy mexicano compuesto por deliciosos tamales de barbacoa, crujientes tacos dorados, cueritos en escabeche, la tradicional tinga y unos picositos chilaquiles.

El brindis se acompañó con una variedad de sodas de sabores y licores selectos, abriendo paso a una riquísima barra de café con pan.

El momento cumbre llegó cuando la festejada sopló las velitas de su hermoso pastel tradicional adornado con el número 77, mientras la concurrencia le entonaba con cariño las tradicionales mañanitas.

Doña Rosa, ampliamente apreciada por su comunidad gracias a su gran corazón, lució radiante y conmovida, disfrutando al máximo del amor de su bonita familia y de sus nietos, quienes indiscutiblemente son su más grande adoración.

¡Muchas felicidades!