Por Yolanda De Luna/NOTIVER
Hoy celebramos la vida de la mujer que es el cimiento y el corazón de su familia.
Señora Altagracia, hablar de usted es hablar de amor incondicional, de fortaleza y de esa ternura que solo sabe dar.
Sus hijos, Myrna, René y Nínive García Pérez, quieren agradecerle, de la manera más profunda y explícita, por cada sacrificio, por cada enseñanza y por ser el refugio seguro al que siempre recurren.


Para ellos, es su guía y su orgullo más grande.
Sus nietos: Veira, César y Betzaira Martínez García; Izbel, René y José García Chiñas; y Gerardo González Sosa, le agradecen por ser esa abuela maravillosa que llena sus vidas de historias, mimos y sabiduría.


En cada uno de ellos vive una parte de su esencia.
Que este nuevo año de vida se le devuelva multiplicado por todo el cariño que siembra cada día.
Le amamos profundamente, le abrazamos con el alma.