* Empresarios contra senadores
* No a la reforma electoral
Por Noemí Valdez
Reportera de Notiver
Empresarios de todo el país enviaron una carta dirigida a senadores donde demandan que no se apruebe una reforma electoral a través del denominado Plan B.
En un documento la Confederación Patronal de la República Mexicana, informó que enviaron comunicaciones formales a la totalidad de las y los legisladores para pedirles que se enfoquen en atender los temas principales del país.
México requiere certeza, no modificaciones a las reglas del sistema electoral.
“Reiteramos nuestra postura: la mejor reforma electoral es que no haya una reforma electoral en este momento.
El país necesita fortalecer su Estado de Derechos, garantizar condiciones de seguridad, asegurar energía suficiente y confiable, y consolidar un entorno de certeza jurídica que permita a las Empresas planear, invertir y generar empleo”.
Los empresarios señalaron que México requiere estabilidad política y certidumbre jurídica para enfrentar sus desafíos prioritarios y no abrir debates que, lejos de fortalecer la democracia, generan polarización e incertidumbre.
“El momento exige responsabilidad institucional y enfoque en los retos que realmente inciden en el desarrollo del país”.
Agregaron que de manera simultánea, las Presidencias de los diversos Centros Empresariales en todo el país, dirigieron cartas a las y los legisladores que representan a cada entidad federativa; y en algunos casos también comunicación personal con ellos.
En las comunicaciones enviadas enfatizaron que la estabilidad política es condición indispensable para la confianza económica, por lo que alterar las instituciones electorales en este momento genera señales de incertidumbre que impactan directamente en la llegada de capital.
Segundo, que una reforma de esta magnitud requiere consensos amplios y un proceso de diálogo nacional que hoy no se observa.
Tercero, que existen prioridades urgentes, como seguridad, salud y crecimiento económico, que demandan atención inmediata y soluciones efectivas.
Debilitar al árbitro electoral no contribuye a resolver los problemas que afectan a las familias mexicanas, sino que desvía la atención de los retos verdaderamente apremiantes.