*Manifestó ANTAD preocupación y rechazo a la reforma al reglamento de Tránsito en Carreteras y Puentes Federales
*Ahora van a sancionar, infraccionar y retirar unidades
Por Noemí Valdez
Reportera de Notiver
La Asociación Nacional Transportista (ANTAC), manifestó su profunda preocupación y rechazo ante la reciente reforma al Reglamento de Tránsito en Carreteras y Puentes de Jurisdicción Federal.

Dicha modificación amplía las facultades de la Guardia Nacional para sancionar, infraccionar y retirar unidades de circulación en las vías federales.
El Presidente Nacional de la ANTAC, David Estévez Gamboa, señaló que mientras los transportistas y la ciudadanía enfrentan diariamente robos, secuestros, desapariciones y asesinatos, las autoridades se centran en crear mecanismos de recaudación y presión contra el sector que mueve la economía del país.
"Hoy vemos con indignación cómo se fortalecen las facultades para multar y detener unidades, pero no existen resultados reales para combatir a la delincuencia que opera con total impunidad en las autopistas mexicanas", sentenció la dirigencia de ANTAC.
Para la asociación, el transporte de carga no requiere de mayor persecución policiaca ni administrativa, sino de garantías mínimas de seguridad.

El gremio advirtió que los operadores salen diariamente a las carreteras con el temor de no regresar a sus hogares, debido a que las autoridades priorizan la revisión de documentos y la emisión de multas por encima de la protección de vidas.
La ANTAC denunció de manera categórica que este tipo de reformas normativas representan un riesgo latente y una herramienta para continuar extorsionando al sector transportista y a los ciudadanos en general, potenciando los abusos de autoridad y la corrupción en carretera sin atender el problema de fondo: la inseguridad.
Ante este panorama, la ANTAC exigió formalmente al Gobierno Federal el cumplimiento de estrategias reales y efectivas contra el robo al autotransporte de carga.
Tambien demandaron mayor vigilancia y presencia policial en los tramos carreteros de alto riesgo y castigo ejemplar a delincuentes y bandas organizadas dedicadas al asalto carretero.
Supervisión estricta y control para frenar los abusos de autoridad por parte de los cuerpos policiacos.
“México no necesita más medidas recaudatorias disfrazadas de seguridad. México necesita carreteras seguras”.