*Decenas de turistas quedan varados
Por Rodrigo Barranco Déctor/NOTIVER
El teleférico de Orizaba suspendió operaciones ayer después de presentar una falla que dejó a turistas atrapados en la parte alta del Cerro del Borrego.
La detención ocurrió a media tarde y obligó al cierre inmediato del acceso.
Los visitantes que ya habían subido quedaron sin forma de regresar por la vía aérea y tuvieron que descender caminando por el sendero peatonal, acompañados por personal de Protección Civil y Policía Municipal.
No hubo información técnica sobre el origen del problema ni un aviso previo que permitiera a los usuarios tomar decisiones.
Tampoco se ofreció alternativa de retorno ni reembolso.
El sistema turístico acumula antecedentes de fallas que el Ayuntamiento no ha transparentado.

En 2023 se registró una interrupción que mantuvo cabinas detenidas durante varios minutos, con usuarios dentro, sin que se emitiera un reporte oficial sobre el origen del paro.
En 2024 hubo cierres por variaciones eléctricas y problemas en el suministro que afectaron la operación, pero ninguna autoridad detalló si se trató de fallas internas del teleférico o de la red municipal.
En 2025 el atractivo permaneció fuera de servicio durante un fin de semana completo.
La administración informó que se trataba de “mantenimiento”, pero no especificó qué componente se revisó ni si la suspensión respondió a un problema mayor.
Las fallas recurrentes muestran un patrón administrativo: el teleférico se detiene, se cierra el acceso, se evacúa a los usuarios por la ruta peatonal y no se publica ningún informe técnico.
El municipio mantiene el atractivo como uno de los puntos centrales de promoción turística, pero opera sin protocolos públicos de contingencia y sin comunicación clara cuando ocurre una interrupción.
Los turistas pagan por un recorrido que, en repetidas ocasiones, termina con un descenso a pie y con personal improvisando medidas de seguridad para evitar accidentes en la bajada.
Ayer, pasó lo mismo de siempre, el ayuntamiento sólo colgó una lona avisando que quedaba suspendido el servicio, mientras los turistas sólo fueron acompañados abajo del cerro, sin ningún otro apoyo.