*Arrasó con mesas, sillas, sombrillas y hasta huertos de limones
Por Alba Alemán
Reportera de NOTIVER
XALAPA, Ver.- Habitantes de Jalcomulco aseguran que el río Los Pescados alcanzó niveles que no habían visto en al menos 13 años, luego de la creciente que sorprendió a pobladores y prestadores de servicios turísticos de la zona la noche del 28 de septiembre.
La fuerza y rapidez con la que aumentó el caudal provocó que el agua llegara hasta las inmediaciones del puente colgante, enfrente a él se ubica el restaurante El Velero, donde el agua ingresó al establecimiento y arrastró mobiliario que se encontraba en las orillas del río.
Verónica Romero, propietaria del restaurante El Velero, relató que desde hace más de una década no observaba una creciente de esta magnitud.
La corriente alcanzó parte de su establecimiento y se llevó sillas, mesas y sombrillas que se encontraban en la zona cercana al río.
Explicó que intentó retirar sus pertenencias conforme comenzó a subir el nivel del agua, pero la creciente fue tan rápida que no le permitió sacar todo a tiempo.
Videos difundidos en redes sociales muestran cómo el agua alcanzó parte del restaurante y cubrió el área donde se encontraban las mesas, algunas de las cuales fueron arrastradas por la corriente.
Otro de los habitantes, Feliciano Xotla, señaló que el agua también alcanzó una zona común de baños y una bodega utilizada como depósito de cerveza.
La corriente dejó lodo a su paso y arrastró una carpa que se encontraba en el lugar.
“No había visto eso. En más de 13 años no se veía algo así. Nosotros venimos de la sequía, meses sin que lloviera tanto y de repente esto, pues nadie sabía”, relató.
Xotla destacó que, pese a la magnitud de la creciente, no se reportaron pérdidas humanas en Jalcomulco.
El habitante también perdió un huerto de limones que tenía instalado a la orilla del río.
Explicó que hasta ahora no pudo acercarse para verificar las condiciones del terreno , pero confirmó que la corriente acabó con los árboles que tenía en esa zona.
Como él, otros pobladores reportaron daños y pérdidas de herramientas utilizadas para sus actividades de trabajo, entre ellas bombas de riego que se encontraban en terrenos cercanos al cauce.
La creciente tomó por sorpresa a habitantes y prestadores de servicios, particularmente después de meses en los que la región había registrado un periodo de sequía y menores precipitaciones.
En Jalcomulco, donde el río Los Pescados forma parte de las actividades turísticas y de la vida cotidiana de las comunidades asentadas en sus márgenes, la crecida dejó daños materiales en establecimientos, terrenos y equipo de trabajo.