*Ponen en riesgo la seguridad nacional
Por Noemí Valdez
Reportera de Notiver
En una carta dirigida a la Presidenta de la República, Claudia Sheinbaum Pardo, el físico matemático y ex trabajador de la Central Nuclear de Laguna Verde (CNLV), Bernardo Salas Mar, advirtió que la aplicación del Artículo 127 Constitucional a los empleados de la planta —que limita las percepciones salariales y de jubilación— pone en riesgo la seguridad nacional al incentivar una "fuga de cerebros" sin precedentes.

Salas Mar, conocido por su postura crítica respecto a la seguridad de la central veracruzana, sostuvo que la reducción de hasta un 60% en las percepciones de retiro está empujando a los especialistas más experimentados a abandonar sus puestos.
"Esto dejará la operación en manos de trabajadores novatos e inexpertos que no podrán manejar situaciones de alto riesgo, conduciendo inevitablemente a una catástrofe nuclear", señala el documento entregado formalmente este 22 de mayo.
El ex empleado subrayó que organismos internacionales ya han catalogado recientemente a Laguna Verde como una "Planta en Enfoque", término técnico que indica la necesidad de atención prioritaria por parte de las autoridades.
Según la denuncia, la falta de incentivos económicos se suma a un entorno laboral ya degradado por fallas recurrentes en instrumentos clave de seguridad.
Incremento de turnos extraordinarios obligatorios por falta de operadores certificados.
La incertidumbre económica disminuye la capacidad de los operadores para detectar anomalías sutiles en los reactores.
Al respecto destacó que, si bien el gobierno busca eliminar las llamadas "pensiones doradas", la aplicación generalizada del tope constitucional a los técnicos nucleares podría resultar en lo que Salas Mar denomina una "Catástrofe Nuclear Dorada".
El especialista adviertió que una falla operativa mayor tendría consecuencias devastadoras para la población, incluyendo exposición a radiación, incremento en casos de cáncer y malformaciones congénitas.
La carta concluye con un exhorto a la Presidencia para que se respeten las percepciones de los trabajadores y se evite la fractura de los programas de transferencia de conocimiento (mentoría), esenciales para mantener la estabilidad del único complejo nucleoeléctrico de México.