*Impacta la muerte de joven restauradora
Por Rodrigo Barranco Déctor/NOTIVER
La comunidad arqueológica, científica y de conservación del patrimonio histórico nacional se encuentra de luto tras confirmarse el fallecimiento de la restauradora Fabiola Aviña Díaz, a los 34 años, quien se desempeñaba como especialista adscrita al Área de Conservación del Centro del Instituto Nacional de Antropología e Historia en la entidad veracruzana.
El deceso de la profesional de la cultura ocurrió el domingo 1 de noviembre y provocó una ola de consternación entre investigadores, técnicos y trabajadores del sector cultural del país.
Nacida el 6 de noviembre de 1991, Aviña Díaz consolidó una destacada trayectoria en la salvaguarda de monumentos y vestigios prehispánicos.
Entre sus aportaciones técnicas más relevantes de los últimos años destaca su intervención en la zona arqueológica de El Tajín, en el norte del estado, donde coordinó y supervisó los delicados trabajos de conservación y montaje museográfico de 23 discos de piedra monumentales, piezas de media tonelada de peso cada una ubicadas en el Edificio de las Columnas, proyecto estrechamente vinculado a la reestructuración del Museo de Sitio de dicho asentamiento totonaca.
Asimismo, participó activamente en las brigadas de restauración de los murales que sufrieron afectaciones en esa misma zona arqueológica.
A nivel nacional, su experiencia técnica la llevó a integrarse en el año 2021 a los proyectos institucionales de mantenimiento mayor y correctivo en la zona arqueológica de Teotihuacán, en el Estado de México, donde colaboró en la preservación de los elementos arquitectónicos y pictóricos de la antigua metrópoli del altiplano central.
Su labor profesional estuvo respaldada por su formación académica en la Escuela de Conservación y Restauración de Occidente, donde se tituló con una investigación enfocada precisamente en el estudio material y técnico de la pintura mural del centro ceremonial de El Tajín.
Tras difundirse la noticia del deceso, las autoridades del Centro INAH Veracruz emitieron pronunciamientos institucionales para externar sus condolencias a los familiares y amigos.
Los comunicados describieron a la especialista como una profesionista brillante, con un alto sentido de compromiso hacia el patrimonio cultural de México y poseedora de una calidad humana excepcional que dejó una huella profunda entre sus compañeros de brigadas y personal técnico de la institución.
Hasta el momento, los comunicados oficiales y las esquelas emitidas por las dependencias culturales y los colectivos de restauración han omitido precisar las causas exactas del deceso de la joven restauradora.