*A los pescadores y prestadores de servicios turísticos del sur del estado
Por Alba Alemán
Reportera de NOTIVER
Xalapa, Ver.- Los gobiernos federal y estatal deberán buscar mecanismos de apoyo para los pescadores y prestadores de servicios turísticos del sur de Veracruz que perdieron lanchas, palapas y herramientas de trabajo por la marejada, señaló el diputado local Esteban Bautista Hernández.
El presidente de la Junta de Coordinación Política (Jucopo) del Congreso local reconoció que las afectaciones golpearon a familias que dependen de la pesca y el turismo, por lo que consideró necesario que las autoridades intervengan para ayudarlas a recuperar sus materiales y reactivar sus actividades.
“Eso ya le tocará al gobierno federal y estatal coadyuvar, buscar un mecanismo de apoyo para que todos esos pescadores puedan recuperar sus materiales”, declaró.
De acuerdo con los reportes recabados en la zona, en Jicacal, municipio de Pajapan, suman 500 personas afectadas, cifra superior a las 460 reportadas inicialmente.
En Playa Linda se contabilizan otras 28, además de daños a restaurantes ubicados en el corredor costero.
“A los ojos de todos se perdieron las palapas, se perdieron las lanchas”, expresó el legislador al referirse a las pérdidas que dejó el oleaje en las comunidades del sur del estado.
Mientras se definen posibles apoyos para recuperar los bienes dañados, Bautista Hernández anunció que el Congreso de Veracruz, en coordinación con el Gobierno estatal, distribuirá 2 mil despensas entre las comunidades afectadas.
La entrega está prevista para el viernes 23 y sábado 24 de octubre.
Sin embargo, el diputado no detalló cuántas familias recibirán estos apoyos ni los criterios que se utilizarán para repartirlos.
Cuestionado sobre si los legisladores realizaron aportaciones económicas para financiar las despensas, no respondió directamente y se limitó a señalar que la distribución se organiza en coordinación con el Gobierno del Estado.
Respecto a las actividades que se desarrollan en la franja costera, Bautista Hernández afirmó que los pescadores y prestadores de servicios cuentan con permisos para trabajar en esas zonas, por lo que distinguió sus establecimientos de las ocupaciones irregulares de terrenos.
Como ejemplo de estas últimas mencionó el caso de Barrancas, en Coatzacoalcos, donde, según su versión, una asociación se apropió de terrenos, los fraccionó y comercializó, lo que posteriormente derivó en la reubicación de sus ocupantes.