*70 años en el Carnaval de Veracruz
Por Manuel Hernández
Reportero de Notiver
El maestro y coreógrafo Honorato Velázquez Borja, una de las más grandes leyendas de la danza en el estado de Veracruz, falleció a los 89 años en este Puerto de Veracruz, su lamentable partida fue confirmada por sus familiares directos, conmocionó profundamente a la comunidad artística y cultural.
El maestro Honorato dedicó su vida por completo a la preservación del folclor local y a la formación de nuevas generaciones de bailarines, lideró agrupaciones escénicas fundamentales para la proyección nacional del arte escénico y la cultura popular veracruzana.
Fue una figura icónica y un participante ininterrumpido en la máxima fiesta del estado, el Carnaval de Veracruz, convirtiéndose en sinónimo de la alegría de esta celebración tradicional, pilar académico de la danza, reconocido ampliamente como maestro de ballet clásico y danza folclórica, sirvió como un puente indispensable entre la tradición popular y la profesionalización del arte.

Su valor para la identidad jarocha motivó numerosos homenajes en vida en recintos icónicos como el Teatro Francisco Javier Clavijero, instituciones culturales veracruzanas y redes comunitarias han comenzado a compartir emotivos mensajes de despedida y condolencias, recordando su carisma, su impecable técnica y su incansable labor social como mentor artístico.
La participación del maestro Honorato Velázquez Borja en el Carnaval fue fundamental porque transformó la fiesta popular en una expresión artística profesional y mantuvo viva la identidad del puerto durante más de siete décadas.
Participó de forma ininterrumpida por más de 70 años en la máxima fiesta de los veracruzanos, introdujo técnicas de la danza clásica y folclórica a las comparsas populares del Carnaval, diseñó las coreografías oficiales para la coronación de decenas de Reyes y Reinas de la fiesta.
Dirigió agrupaciones icónicas, elevando el nivel técnico, el vestuario y la coordinación de los desfiles, defendiendo los ritmos tradicionales del puerto, como el danzón y el son jarocho, frente a modas extranjeras, en paz descanse.