*Y alerta por la crisis de identificación humana en Veracruz!
AVC/Antonio Villagrán
Xalapa, Ver.- La desaparición de personas se ha incorporado a la cotidianidad de los veracruzanos, quienes muestran empatía hacia las familias que buscan a sus seres queridos y, en general, no criminalizan a las víctimas, de acuerdo con resultados preliminares de una investigación realizada por especialistas del Ciesas-Golfo.

Los primeros hallazgos fueron presentados durante la mesa redonda “Percepciones sociales sobre la desaparición de personas en Ciudad de México, Jalisco y Veracruz”, organizada a través de la plataforma del Centro de Investigaciones Interdisciplinarias en Ciencias y Humanidades de la UNAM.
La investigadora Astrid Adriana Pozos Barcelata explicó que Veracruz cuenta con alrededor de 50 colectivos de búsqueda, lo que lo coloca entre los estados con mayor número de agrupaciones de este tipo en el país.
Señaló que los colectivos mantienen una intensa presencia en el espacio público, particularmente en Xalapa, donde la desaparición de personas es un fenómeno con el que la población convive de manera cotidiana.
Como parte del estudio, un equipo multidisciplinario trabajó con un grupo de 29 personas que mantienen una relación lejana con el fenómeno de la desaparición.
Uno de los principales hallazgos fue un amplio consenso de empatía hacia las familias que buscan a sus seres queridos, independientemente de la humanidad de las víctimas.
De acuerdo con Pozos Barcelata, la percepción generalizada es que las familias se encuentran en un proceso de sufrimiento y, además, realizan una labor que no debería corresponderles ante la falta de respuesta del Estado en las labores de búsqueda.
“Fue algo unánime y de mucho sentido”, expuso la investigadora.
Desigualdad, corrupción e impunidad,
entre las causas percibidas
La investigación también encontró que no existe una explicación única sobre las desapariciones.
Sin embargo, entre los factores que la población relaciona con el fenómeno aparecen la desigualdad social, criminalidad, corrupción, impunidad, falta de capacidad del Estado y el crimen organizado como brazo ejecutor.
Las percepciones varían de acuerdo con el sexo y la edad de las personas consultadas.
También se mencionaron explicaciones de carácter histórico e institucional, entre ellas la guerra sucia, precarización económica, migración y falta de oportunidades.
En el caso de las mujeres, el estudio identificó una percepción de vulnerabilidad relacionada con la incorporación de delitos como feminicidio, trata de personas y violencia de género.
Las participantes expresaron preocupación por su propia seguridad y señalaron que desde edades tempranas han convivido con diferentes situaciones de violencia.
Ante esta percepción, hombres y mujeres mayores de 60 años plantearon la necesidad de incrementar la vigilancia sobre hijos y nietos, así como modificar rutinas familiares, evitar que las mujeres salgan solas a la calle y recurrir a dispositivos electrónicos para mantenerlas vigiladas.
2016, un punto de quiebre en Veracruz
Por su parte, la investigadora Daniela Eloísa Montenegro explicó que en Veracruz la magnitud del fenómeno comenzó a hacerse más evidente a partir de 2006 y se intensificó durante el gobierno de Javier Duarte de Ochoa.
Tan solo entre 2013 y 2016 se reportaron más de 2 mil desapariciones, mientras que actualmente se contabilizan alrededor de 8 mil personas desaparecidas en la entidad.
Otro punto de quiebre ocurrió en marzo de 2016, con el descubrimiento de Colinas de Santa Fe, en el municipio de Veracruz, donde integrantes del Colectivo Solecito localizaron 150 fosas con más de 22 mil restos óseos, en uno de los mayores sitios de este tipo en América Latina.
“Gracias a Colinas de Santa Fe, el estado de Veracruz se inscribió como una de las entidades con numerosos sitios de hallazgo de restos de personas desaparecidas.
Diez años después pocas personas han sido identificadas y restituidas a familiares”, señaló Montenegro.
La investigadora advirtió que el problema permanece abierto y ha evolucionado hacia una crisis de identificación humana en Veracruz.
Frente a este escenario, destacó que los colectivos de familiares de personas desaparecidas mantienen una movilización social activa ante la falta de respuesta de las autoridades.
En Xalapa, agregó, las acciones de búsqueda y las actividades de estas agrupaciones ya forman parte de la escena pública y de la vida cotidiana de la ciudad.
