*Por la revisión anual del T-MEC
*Empresarios piden certeza
Por Noemí Valdez
Reportera de Notiver
El Tratado entre México, Estados Unidos y Canadá (T-MEC) se mantendrá vigente hasta 2036 bajo un esquema de revisiones anuales en lugar de una renovación automática a 16 años.

Ante este acuerdo, la Confederación Patronal de la República Mexicana (COPARMEX) pidió certeza, pues consideró que es indispensable que el proceso se conduzca con responsabilidad, visión de largo plazo y diálogo permanente para preservar la confianza que ha convertido a América del Norte en una de las regiones más competitivas del mundo.
“La propuesta anunciada por el Representante Comercial de Estados Unidos confirma un escenario que ya considerábamos: las negociaciones continuarán mediante revisiones periódicas mientras se construyen acuerdos sobre los temas pendientes. Este mecanismo forma parte del propio tratado; sin embargo, prolongar la incertidumbre puede influir en la planeación de inversiones, particularmente de las empresas que participan en las cadenas regionales de suministro, incluidas aquellas de origen estadounidense establecidas en México” señaló el organismo que dirige el veracruzano Juan José Sierra Álvarez.
Para la COPARMEX el impacto del tratado también se refleja en los resultados que ha generado para nuestra nación.
Entre 1994 y 2024, el comercio de América del Norte se ha multiplicado casi cinco veces, y desde la entrada en vigor del T-MEC en 2020, se incrementó en un 55%.
Ante este escenario, la COPARMEX dijo que “México debe concentrarse en fortalecer aquello que depende de nosotros.
Es indispensable consolidar el Estado de Derechos, garantizar seguridad para las personas y las empresas, asegurar energía suficiente, confiable y competitiva, fortalecer la infraestructura logística y ofrecer un entorno que incentive la inversión, la innovación y el crecimiento de las MiPyMEs.
En momentos de incertidumbre externa, nuestro país no puede generar incertidumbre adicional desde el ámbito interno”.
Asimismo, esta coyuntura representa una oportunidad para que México impulse una agenda de negociación orientada a fortalecer su posición dentro de las cadenas regionales de valor.
El objetivo no debe limitarse a preservar el acceso preferencial al mercado norteamericano, sino también a generar las condiciones para atraer inversiones de mayor impacto, incrementar la participación de insumos, componentes y productos fabricados en México en las exportaciones de la región, y avanzar hacia actividades de mayor valor agregado.
