*Tras la derrota de la selección de Messi
Por Rodrigo Barranco Déctor/NOTIVER
Boca del Río, Ver. La tensión por la derrota de Argentina en la final de futbol ya tuvo consecuencias directas en Boca del Río: el restaurante de empanadas argentinas El Ídolo, ubicado en Plaza Pulpo, en Boca del Río, anunció que cerraba sus puertos sólo ayer domingo, luego de que su propietaria recibiera una oleada de insultos, agresiones y mensajes de odio en redes sociales.

La dueña, identificada en redes como Jaz Vives De Fretes, publicó un mensaje donde detalla que desde el sábado por la noche comenzaron a llegarle ataques por la nacionalidad de su esposa.
Asegura que los insultos se intensificaron en la mañana del domingo, al grado de decidir no abrir el local por seguridad y para evitar confrontaciones con clientes o personas que, según ella, han actuado con hostilidad desmedida.
“¡Es impresionante la rabia y el odio que le tienen a Argentina! ¡Desde ayer estuvieron insultándonos en marejada! ¡Y hoy por eso no voy a abrir! ¡Hoy no tendré venta! ¡Son muy clasistas los Jarochos, ya apláquense! ¡Es solo un partido de futbol! ¡Ganó el mejor! ¡Y ya! ¡Se gana o se pierde!”, redactó en su Facebook.
En su publicación, la comerciante señala que la reacción contra ella y otros argentinos radicados en Veracruz ha sido “rabiosa” y cargada de clasismo.
Afirma que la derrota deportiva detonó una animadversión que no corresponde a un partido de futbol y que la violencia verbal recibida no justifica poner en riesgo a su equipo ni exponerse a un ambiente de agresión.
El cierre de El Ídolo se suma a reportes de otros negocios atendidos por argentinos en la zona conurbada que también han enfrentado comentarios ofensivos, burlas y presiones en redes sociales tras la final.
Aunque no todos han suspendido actividades, varios comerciantes han reconocido que el clima posterior al partido ha sido hostil y que han tenido que reforzar medidas de seguridad o limitar interacción con clientes conflictivos.
Hasta el momento, autoridades municipales y estatales no han emitido postura sobre estos incidentes ni sobre posibles llamados a evitar agresiones contra residentes extranjeros.
Tampoco se ha informado si se abrirá alguna investigación por los mensajes de odio recibidos por la propietaria del restaurante.
La comerciante insistió en que su cierre es temporal, pero dejó claro que dependerá del ambiente en los próximos días.
“Es solo futbol”, escribió, subrayando que la derrota no debería traducirse en ataques personales ni en violencia contra quienes viven y trabajan en Veracruz.
