Por LEOPOLDO TLAXALO/notiver
*“El lomito murió desangrado tras ser acuchillado.
*Vecinos sacaron al agresor de su departamento entre gritos de “¡Justicia!”
Gran indignación causó entre los vecinos del fraccionamiento Hacienda Sotavento el hecho de que un hombre haya presuntamente asesinado a puñaladas a un perrito conocido como “El Negro”, canino que era querido por vecinos y niños de dicho fraccionamiento.
El sujeto agresor pensó que su hazaña iba a quedar impune, pero los vecinos fueron a su departamento para sacarlo de ahí y que respondiera por su delito.
Casi linchan al presunto asesino pues la ciudadanía estaba enardecida y dispuesta a hacerse justicia por su propia mano ante la indiferencia de las autoridades estatales que dejan libres a los agresores y castigan a las víctimas.
El suceso provocó que se vivieran momentos violentos en la unidad habitacional.
Los hechos se registraron en el Andador Río Valle Nacional, donde habitantes relataron que el sujeto atacó salvajemente al lomito con un arma blanca.
Primero lo hirió en una pata y después le enterró el cuchillo en el abdomen, provocándole heridas mortales mientras el animal agonizaba frente a los vecinos.
Testigos aseguran que la escena fue desgarradora.
“El Negro” se arrastraba herido mientras varias personas intentaban auxiliarlo; sin embargo, las lesiones fueron muy graves y el perrito terminó muriendo desangrado.
La rabia, el coraje y la impotencia de los vecinos los hizo reaccionar violentamente pues la víctima era un perrito que no le hacía daño a nadie, un alma buena que Dios envió a este mundo sin alas para que nadie sepa que son ángeles.
El sujeto se refugió en su departamento, sintiéndose seguro pero no contaba con que los vecinos iban a buscarlo a su morada.
El individuo fue rodeado por decenas de vecinos furiosos que comenzaron a gritar “¡Justicia para El Negro!” y “¡Asesino!”.
En medio del caos, varios hombres lograron sacar por la fuerza al sujeto de la vivienda, mientras mujeres lloraban y encaraban al individuo por la muerte del animal.
Por varios minutos, el ambiente estuvo tenso pues los vecinos querían darle su merecido al agresor.
De hecho algunos habitantes intentaron golpear al presunto responsable, exigiendo que pagara por el crimen cometido contra el lomito que convivía diariamente con los habitantes del fraccionamiento.
El caso reavivó el enojo y hartazgo social por el maltrato animal en Veracruz, donde ciudadanos y colectivos protectores de animales denuncian que muchos agresores quedan libres o los casos terminan olvidados por las autoridades.
Organizaciones animalistas han advertido que la violencia contra animales suele ser una señal de conductas agresivas que pueden escalar a otros niveles de violencia social.
Vecinos de Hacienda Sotavento aseguran sentirse abandonados y señalaron que la zona vive entre inseguridad, conflictos y constantes llamados de auxilio ignorados por las autoridades.
En meses recientes, el fraccionamiento ha sido escenario de diversos hechos policiacos y operativos de seguridad.
Los vecinos exigieron la intervención de la Fiscalía General del Estado para que el responsable enfrente consecuencias legales por la muerte del perrito.
“EL NEGRO NO MERECÍA MORIR ASÍ”
En redes sociales comenzaron a circular mensajes, fotografías y reclamos ciudadanos pidiendo castigo ejemplar para el agresor y mayores acciones contra el maltrato animal.
Los vecinos también pidieron atención inmediata de parte de las autoridades estatales y municipales representadas por Rocío Nahle García y Rosa María Hernández Espejo respectivamente para que el caso no quede impune.
En un comunicado la alcaldesa Rosa María Hernández Espejo informó que el caso fue atendido por el ayuntamiento de Veracruz y prometió que se hará justicia y no se tolerará ningún caso de maltrato animal.