* El tomate llega a 60 pesos
* Las heladas afectaron las cosechas
Por Noemí Valdez
Reportera de Notiver
El precio del jitomate ha alcanzando costos de hasta 60 pesos por kilogramo en mercados y verdulerías.
Este incremento representa el alza más significativa para un periodo similar en los últimos 15 años, según registros del Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi).

Los comerciantes señalan que el fenómeno es consecuencia directa de las intensas heladas registradas en enero y febrero, las cuales mermaron la producción y dispararon el valor de la hortaliza en más de un 150% en apenas dos semanas.
La escasez ha provocado escenas inusuales en los centros de consumo.
La semana pasada, la cadena Soriana ofreció el producto a 16 pesos por kilo, lo que generó una demanda masiva que agotó las existencias en tan solo tres horas.
En un recorrido por diversos puntos de venta, se constató que mientras hace 15 días el precio regular rondaba los 20 pesos, hoy la realidad es otra; el producto de mejor calidad y color se vende entre 40 y 60 pesos, dejando las opciones más económicas únicamente para los supermercados, aunque con ejemplares verdes o de menor sabor.
Para los consumidores, el impacto en la economía doméstica es crítico. Amas de casa reportan que preparar un platillo básico, como un bistec a la mexicana, puede elevar el costo de una sola comida hasta los 350 pesos si se considera el kilo de carne y el de jitomate.
Esta situación ha forzado a las familias a modificar sus hábitos alimenticios, sustituyendo el jitomate por puré envasado o cambiando las salsas rojas por verdes, cuyo ingrediente principal, el tomate verde, se mantiene en un rango de 40 pesos, resultando ligeramente más razonable para el presupuesto diario.
Además del jitomate, otros productos de la canasta básica como la papa, la calabacita, el chayote, el chile morrón y los ejotes también han registrado incrementos considerables.
Ante este panorama, algunos ciudadanos han optado por trasladarse directamente a las centrales de abasto, donde el precio oscila entre los 20 y 25 pesos por kilo.
Sin embargo, para la mayoría de la población que no puede desplazarse, el consumo de este ingrediente fundamental de la cocina mexicana se ha convertido en un lujo difícil de costear mientras no se estabilicen las condiciones climáticas y la producción nacional.
