*“Pensé que ya no iba a volver a ver a mi familia, volver a tierra. Fue lo más duro que he vivido y a nadie se lo deseo, ni a mi peor enemigo”, compartió Guerrero Martínez a medios de comunicación locales
CIUDAD DE MÉXICO (Agencias).- Tras cinco días sin agua potable ni alimento, la Armada de México rescató a dos pescadores que sobrevivían flotando en una hielera en aguas del océano Pacífico, a más de 240 kilómetros de la costa de Chiapas.
Los pescadores, Daniel Guerrero Martínez y José Luis Pórtelas, de 53 y 32 años, perdieron su embarcación de nombre “Camaronera” después de que una ola gigante cayó sobre ella y los hizo naufragar.
Al momento de su rescate, los dos hombres tenían signos de deshidratación y fueron trasladados vía aérea a Puerto Chiapas, donde recibieron atención médica y se reencontraron con sus seres queridos.
“Pensé que ya no iba a volver a ver a mi familia, volver a tierra. Fue lo más duro que he vivido y a nadie se lo deseo, ni a mi peor enemigo”...
Compartió Guerrero Martínez a medios de comunicación locales.
Durante los días que pasaron a la deriva, el sol abrasador y la falta de lluvia los estaba matando lentamente, explicó.
“No teníamos más que la esperanza”, dijo.
Tras la experiencia, decidió que es momento de retirarse.
Por otro lado, Pórtelas detalló que después del impacto de la ola perdieron todas sus pertenencias a una velocidad asombrosa y apenas pudieron asirse a la nevera, un contenedor portátil en el que solían transportar los pescados y unos bidones de gasolina.
¿Cómo fue el rescate?
Al no tener noticias sobre ellos desde el viernes 14 de agosto, sus familiares, amigos, y cooperativas de pescadores en Tonalá, Chiapas, comenzaron la búsqueda y solicitaron apoyo a las autoridades.
La Secretaría de Marina (Semar) se unió al esfuerzo y comenzó un intenso operativo por cielo y mar, bajo el concepto trinomio, que combina una patrulla oceánica, una embarcación interceptora y una aeronave para ampliar la cobertura.
Así, se logró su localización a aproximadamente 130 millas náuticas (240.76 kilómetros) del estado de Chiapas, este miércoles 19 de agosto.
Los dos hombres rescatados son habitantes de Paredón, una comunidad pesquera ubicada en el municipio de Tonalá, en la costa del Pacífico mexicano y que se sostiene gracias a la pesca artesanal de camarón, escama y otras especies marinas.
La importancia de comunidades pesqueras: Greenpeace
De acuerdo con Greenpeace, las comunidades pesqueras como Paredón desempeñan un papel crucial en seguridad alimentaria y la protección del océano, debido a que se basan en prácticas sostenibles y conocimientos tradicionales.
Sin embargo, esta forma de vida no está exenta de riesgos: muchas veces los pescadores utilizan pequeñas balsas o embarcaciones que los exponen a los cambios de clima y a las condiciones oceánicas, como fue el caso de los dos pescadores que quedaron varados en una zona de intenso a oleaje, propensa a tormentas y expuesta a las especies marinas.
En México, al menos 300 mil familias mexicanas dependen directamente de este sector, mientras que de manera indirecta se estiman más de dos millones de personas, informó la organización Oceana México, con datos del Centro de Estudios para el Desarrollo Rural Sustentable y la Soberanía Alimentaria (CEDRSSA) de la Cámara de Diputados.