CIUDAD DE MÉXICO (Agencias).- En medio de apagones, como los de Yucatán, y de una mayor presión sobre el sistema eléctrico del país por la llegada de los centros de datos, la Comisión Federal de Electricidad (CFE) estuvo de acuerdo con recibir menos recursos para 2027, confirmó la Secretaría de Hacienda y Crédito Público (SHCP).
De acuerdo con el proyecto de presupuesto de egresos, incluido en el Paquete Económico de 2027, se plantea que la CFE pase de 554 mil millones de pesos en 2026 a 523 mil millones en 2027, lo que equivale a un recorte de 8.5% en términos reales.
Al respecto, la subsecretaria de Egresos de Hacienda, Bertha Gómez Castro, explicó que la CFE ya tenía conocimiento del recorte, e incluso, fue “la propia empresa” la que lo avaló ya que previamente hizo una valoración sobre qué se podía reducir sin afectar sus operaciones.
“Esta reducción que se ve en el gasto programable de la CFE, que es producto de acciones que ellos mismos están tomando en materia de su gasto, están totalmente valoradas por ellos...
Y consideran que el gasto que se está estableciendo ahí, punto número uno cubre en su totalidad su gasto de operación, en su totalidad las cuestiones que tienen que tener con mantenimiento, pago de combustible, con el pago de personal”, dijo en conferencia con motivo de la presentación del proyecto presupuestario.
Un recorte en un momento crítico
Para el consultor del sector energético mexicano, Marcial Díaz, este ajuste presupuestario “llega en un momento crítico”, debido a que la demanda eléctrica del país presiona la capacidad instalada a medida que se consolidan proyectos de nearshoring, la expansión de centros de datos, el avance de la electromovilidad y la integración de nuevas fuentes renovables.
El problema radica en que no basta con tener capacidad para generar electricidad, también se necesita infraestructura para transportarla y llevarla hasta donde las empresas y los hogares la necesitan.
“Aquí es donde la discusión presupuestaria debería intensificarse. México puede contar con suficiente capacidad de generación en el papel, pero sin la infraestructura necesaria en transmisión y distribución para llevar los electrones a los centros de consumo, el potencial económico del sector se diluye”, expone.
El recorte presupuestario se plantea en un momento en el que los apagones han vuelto a exhibir las presiones que enfrenta el sistema eléctrico en el país, especialmente, el episodio más reciente ocurrió en la península de Yucatán en las últimas semanas.