CIUDAD DE MÉXICO (Agencias).- En el Día Internacional de la Niña, que se conmemora este 11 de octubre, México tiene un rostro preocupante: el embarazo infantil.
Tan solo en el 2025 fueron registrados siete mil 887 nacimientos, cuyas madres tenían entre 10 y 14 años, lo que representa unos 22 casos al día, según la Secretaría Ejecutiva del Sistema Nacional de Protección Integral de Niñas, Niños y Adolescentes (SIPINNA).
En ese mismo lapso, según el organismo dependiente de la Secretaría de Gobernación, hubo mil casos de embarazo en adolescentes de 15 a 19 años.
Al panorama de embarazo infantil se le suman los casos de uniones tempranas, pobreza, rezago educativo y violencia sexual que padecen miles de las niñas en México, de acuerdo con cifras oficiales recopiladas por la Red por los Derechos de la Infancia (Redim).
Y es que, en el 2025, 146 mil 100 niñas y adolescentes de entre 12 y 17 años vivían casadas o en unión temprana, pese a que la ley establece los 18 años como edad mínima para contraer matrimonio.
A mediados de agosto pasado, se hizo público el caso de una niña de 11 años en Matamoros, Tamaulipas, que tenía un embarazo de alrededor de cinco meses.
Aparentemente, su madre lo ignoraba hasta que la menor se sintió mal -tenía anemia e infección- y al llevarla a un hospital del IMSS, descubrieron la gestación.
on base en la Norma Oficial Mexicana-046 y el Código Penal de Tamaulipas, médicos del IMSS le realizaron la interrupción legal del embarazo.
El caso llegó hasta la conferencia matutina en Palacio Nacional, donde la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo condenó la situación y ordenó hacer la investigación correspondiente.
Fue clara: el embarazo de una niña “es un delito, hay que perseguirlo y hacer justicia”.
A los pocos días, autoridades locales detuvieron al padrastro de la menor como el principal sospechoso de violencia sexual en su contra.
El Día Internacional de la Niña fue establecido para el 11 de octubre de cada año, mediante la resolución 66/170 de la Asamblea General de la Organización de las Naciones Unidas (ONU).
La designación fue aprobada el 19 de diciembre del 2011.
La conmemoración se hace para reconocer los derechos de las niñas y visibilizar los desafíos que enfrentan por razones de género, como discriminación, violencia, matrimonio infantil y las barreras que dificultan su permanencia en la escuela.
Campaña “Niñas sí, madres no”
El pasado 7 de octubre, días después del Día de Acción Global por el Acceso al Aborto Legal y Seguro (28 de septiembre), Lorena Villavicencio, presidenta de SIPPINA, y la alcaldesa de Iztapalapa, Aleida Alavez, encabezaron el lanzamiento de la estrategia nacional para erradicar el embarazo infantil llamada “Niñas sí, madres no.
Por una vida libre de violencia y un futuro pleno”.
En la explanada de dicha alcaldía, el segundo municipio más poblado del país, solo después de Ecatepec, ante decenas de estudiantes uniformados de primaria y secundaria, la titular del SIPPINA aseguró:
“No podemos normalizar este tipo de situaciones. Cuando se tratan de niñas de 10 a 14 años que quedan embarazadas, eso no fue producto del amor, sino del descuido, por contextos de violencia en los que habitan, por la desigualdad o porque los adultos no la supimos proteger a tiempo”.
Según la funcionaria federal, 80% de las niñas de 10 a 14 años que fueron madres en el país no estaban en la escuela, ello significa, dijo, “que las escuelas son espacios protectores de los derechos de las niñas y adolescentes”.
Y añadió que con esta estrategia se evitará que las niñas se conviertan en madres, que arriesguen sus vidas, cancelen su derecho de vivir con libertad y de ir a la escuela, entre otros elementos.
En la presentación, Liliana Chopitea, jefa de Política Económica y Social del Fondo de Naciones Unidas para la Infancia (UNICEF), advirtió que los embarazos tempranos aumentan los riesgos de salud en las madres, provocan el abandono escolar, limitan las oportunidades laborales y el desarrollo de su autonomía económica.
La diplomática consideró que esta estrategia es una “muestra de voluntad política” contra el problema en México.
Y advirtió que prevenir el embarazo adolescente e infantil también ayuda a reducir la pobreza, y si no se hace, ésta “se perpetúa”.
Por su parte, la alcaldesa Aleida Alavez destacó que ante un embarazo infantil “la respuesta institucional debe ir más allá de la atención médica y garantizar protección frente a la violencia, acceso a la salud y la justicia, permanencia o regreso a la escuela y acompañamiento para la restitución de sus derechos”.
Agregó que, con esta estrategia, en la alcaldía tendrá un enfoque territorial y comunitario con especial atención a colonias como Desarrollo Urbano Quetzalcóatl y la Sierra de Santa Catarina, donde se identifican importantes concentraciones de población adolescente y barreras de acceso a servicios de salud y educación.
La funcionaria informó que en la demarcación que gobierna, entre 2025 y lo que va de 2026, se ha registrado 56 nacimientos cuyas madres van de los 10 a los 14 años.
Sin embargo, a pregunta de Proceso, reconoció que no tenía registro de ninguna denuncia por estos casos de embarazo infantil.
Llegar a municipios y a masculinidades
La estrategia “Niñas sí, madres no”, tiene como uno de sus principales objetivos llegar a los dos mil 400 municipios del país para “proteger a las niñas, atender las violencias y transformar las prácticas que las normalizan”.
La idea, es “fortalecer la respuesta institucional y comunitaria frente a la violencia sexual infantil”.
El compromiso suscrito por SIPPINA y la alcaldía Iztapalapa tienen el propósito concreto de “llevar la estrategia a la vida cotidiana de las niñas mediante acciones articuladas de protección, detección temprana, atención integral y restitución de derechos”.
La estrategia, se aplicará en tres fases para llevar la protección a las niñas en todo el territorio nacional, mediante tres fases:
• Autoridades y municipios protectores de derechos
• Hogares y escuelas como espacios seguros.
• Hombres y liderazgos protectores de derechos.