CIUDAD DE MÉXICO. (Agencias).- Las cuatro victorias de la Selección Mexicana en el Mundial 2026 han detonado euforia y celebraciones masivas pocas veces vistas en la Ciudad de México.
Sin embargo, una posible eliminación frente a su homóloga de Inglaterra este domingo podría transformarse en frustración, violencia y disturbios, alertan especialistas.
Según el gobierno capitalino, el martes 30 de junio, cuando el equipo mexicano le ganó 2-0 a los ecuatorianos y pasaron a dieciseisavos de final, alrededor de un millón 400 mil personas se congregaron en el Ángel de la Independencia, Paseo de la Reforma, Zócalo y 17 festivales futboleros en distintas zonas para festejar.
El saldo: cuatro personas fallecidas, tres por asfixia; y varios lesionados atendidos por sus propios medios.
Para José Ángel Gutiérrez Piña, psicoterapeuta de la Clínica del Bienestar Universitario de la Universidad Iberoamericana (UIA), la “desregulación emocional” vista en los festejos puede desencadenar en que la gente “no sepa cómo tolerar la frustración” y convertirse en una tragedia mayor si la Selección es eliminada del torneo.
Maestro en Psicología Clínica, expone que a muchos mexicanos el futbol les genera pertenencia y la Selección es parte de su identidad nacional; así, los resultados del equipo en este Mundial los ven como algo “muy personal”.
Por ello, considera que una derrota ante los ingleses podría generar frustración, aunque -aclara- “el problema no es la frustración en sí, sino cómo la maneja la gente.
Cuando una persona tiene dificultades para regular sus emociones, puede canalizar ese enojo hacia conductas impulsivas como agresiones, vandalismo y confrontaciones”.
Más grave: advierte que si esa frustración se mezcla con el consumo de alcohol, “que desinhibe a las personas”, la expresión de estas emociones se puede potencializar al doble, llámese tristeza, enojo o felicidad.