*Los sinaloenses albergan posibilidad de que los choques cruentos entre
las facciones del Cártel de Sinaloa se atemperen con el paso del tiempo
CULIACÁN.- En medio de la cruenta narcoguerra entre dos facciones del Cártel de Sinaloa y una crisis política por las acusaciones de narcotráfico que llevaron al morenista Rubén Rocha a pedir licencia como Gobernador, la emblemática avenida Álvaro Obregón de la capital es reflejo de la crisis económica que arrastra la entidad desde hace dos años.

En medio de la cruenta narcoguerra entre dos facciones del Cártel de Sinaloa y una crisis política por las acusaciones de narcotráfico que llevaron al morenista Rubén Rocha a pedir licencia como Gobernador, la emblemática avenida Álvaro Obregón de la capital es reflejo de la crisis económica que arrastra la entidad desde hace dos años.
'SE RENTA' Y 'EN VENTA'
Próspera hasta hace unos cuantos años, la emblemática Avenida Álvaro Obregón de la capital es reflejo de la crisis económica que ha provocado la lucha intestina entre los "Chapitos" y la "Mayiza" tras el secuestro de "El Mayo" Zambada.
Cortinas metálicas cerradas, carteles de "Se renta" y "En venta" dejan ver los estragos que ha dejado esa sórdida pugna entre los dos poderosos cárteles.
El deterioro y abandono que asoma en decenas de fachadas es testimonio de cómo se ha ensañado la crisis.
La más famosa y transitada avenida se ve desolada después de las 20:00 horas: pocos son los que se atreven a pasear entrada la noche.
Desde hace meses, la arteria es vigilada con frecuentes patrullajes militares con elementos armados a bordo de jeeps artillados.