
Por Andrés Timoteo
LOS TIJERETEADOS
Es un asunto que los desnuda por incumplir sus compromisos de serenar al país, ponerse al lado de las víctimas y hacerles justicia
Es un asunto que los desnuda por incumplir sus compromisos de serenar al país, ponerse al lado de las víctimas y hacerles justicia.
Por eso les enoja mucho cuando se habla al respecto.
Ya desde el sexenio pasado se quiso tergiversar la estadística bajando las cifras artificialmente y como no lo lograron corrieron a la responsable del área, Karla Quintana.
La titular de la Comisión Nacional de Búsqueda de Personas Desaparecidas (CNB) denunció, antes de irse, presiones desde la presidencia para tijeretear las cifras a fin de ‘desaparecer a los desaparecidos’ pues los 112 mil extraviados que se tenían en aquel 2023 acarreaban mala publicidad a la “cuarta transformación”.
Tres años más tarde, el número de desaparecidos se elevó en más de 20 mil y hoy suman 132 mil 534 según el informe dado por el mismo gobierno el 27 de marzo.
El sexenio del tabasqueño Andrés Manuel López Obrador acapara la mayoría de la estadística histórica iniciada desde el 2007.
Durante el primer periodo del morenismo en el poder desaparecieron 52 mil 575 personas, a razón de más una cada día.
En cuanto a terror y exterminio superó al periodo de Enrique Peña Nieto que acumuló 34 mil 575 desaparecidos y al de Felipe Calderón cuando fueron 17 mil 054.
Es decir, durante el obradorato desaparecieron un número igual de mexicanos que esos dos sexenios juntos.
Por su parte y hasta el pasado primero de abril, el gobierno de Claudia Sheinbaum sumaba 17 mil 552 desparecidos.
Entonces, la cantidad de desaparecidos en los ocho años y medio que lleva gobernando la “4T” es de 70 mil 127, el 53 por ciento del total histórico.
Lo anterior confirma que nunca fue prevenido ni combatido el delito de desaparición forzada, al contrario se disparó como consecuencia de abrazar y consentir a los criminales en lugar de perseguirlos y buscar a las víctimas.
Ahora mismo el tema mueve a la controversia nacional e internacional por dos situaciones generadas en los últimos días.
La primera es que el gobierno de Sheinbaum retrasó hasta donde pudo el informe sobre la cifra total de desaparecidos al que se comprometió desde hace meses y la semana pasada por fin la dio a conocer pero con cifras manoseadas.
Hizo una reinterpretación de datos a conveniencia para minimizar el asunto.
El reporte del Secretariado Ejecutivo del Sistema Nacional de Seguridad Pública prácticamente dice que solo el 33 por ciento de esos 132 mil 554 está realmente desaparecido reduciendo la cifra a solo 43 mil 742 personas.
¡Tijeretearon las dos terceras partes!
MENOS DE 4 MIL
La explicación para sostener ese dato es pueril.
Alegan que un 31 por ciento o sea 41 mil 090 personas tuvieron “alguna actividad” después de reportadas como extraviadas: alguien las vio por ahí, publicaron en sus redes sociales o realizaron movimientos en cuantas bancarias y otros trámites.
Y con eso se les da como ya aparecidos o que nunca estuvieron desparecidos.
Pero el colmo de la maroma es que a poco más de 47 mil desaparecidos -el 36 por ciento restante- no se les busca y sus expedientes están en el archivo muerto bajo el argumento que sus carpetas judiciales tienen inconsistencias que hacen imposible la indagatoria.
Dicen, por ejemplo, que los reportaron solo con sus apodos, no dieron direcciones exactas ni últimos paraderos.
Y como los fiscales quieren evitar la fatiga -así como Jaimito “El Cartero” en el “Chavo del 8”- sostienen que no hay por dónde indagar.
En una frase: también tijeretearon a esos 47 mil.
Y, ¡sorpréndanse!, de los 43 mil 742 desaparecidos que sí reconocen como reales, las fiscalías apenas tienen abiertas 3 mil 869 carpetas de investigación.
¡Menos del 10 por ciento!
Sólo están “buscando” -ajá- a menos de 4 mil personas, las otras 39 mil las aventaron al limbo.
No investigan qué les pasó ni tratan de localizarlas.
Si eso no es irresponsabilidad, indolencia, ocultamiento y desfachatez criminales, ¿cómo llamarle?
CHONES CON CONFETI
La segunda situación es que el Comité contra la Desaparición Forzada (CED) de la Organización de Naciones Unidas (ONU) solicitó que la Asamblea General vote por la intervención de ayuda en México debido a que esa estadística ya configura un crimen de lesa humanidad que rebasa al gobierno, el cual lo permite en algunos casos.
“Aquiescencia” mencionan en el informe, lo que significa consentimiento u aceptación de la autoridad.
Pero el gobierno ‘cuatreísta’ repudió el informe calificándolo de “sesgado” y “tendencioso”.
O sea, ante el mundo desmiente la existencia de esos crímenes de lesa humanidad a pesar de los 132 mil reportados.
“Tú niega la fiesta aunque te encuentren confeti en los chones”...
Aplican los morenistas a quienes sólo les faltó acusar a los expertos internacionales de ser “prianistas”, “conservadores”, “ultraderechistas” y “golpistas contra la 4T”.
Las sandeces que usan siempre como excusas.
Y no olviden que las dictaduras de Venezuela y Nicaragua así comenzaron, rechazando informes de organismos internacionales y luego los expulsaron de sus países para evitar que siguieran documentando y exponiendo los crímenes de lesa humanidad.
Los de la “4T” alucinan por imitarlas.
*Envoyé depuis Paris, France.