MIAMI.- Una joven piloto de 20 años, de origen brasileño y nacionalidad estadounidense, es una de las víctimas del accidente aéreo ocurrido el domingo en el condado de Palm Beach, Florida.
#avioneta se estrelló en Greenacres, Florida y provocó una fuerte explosión seguida de un incendio. El accidente ocurrió cerca de Military Trail, en el condado de Palm Beach. https://t.co/EJHVFd7nsU https://t.co/xmdSfufwRU
— NOTIVER (@NOTIVER) November 2, 2026
Se trata de Nathalia Gadelha Filgueiras, quien había cumplido su sueño de convertirse en piloto comercial y acumulaba experiencia en la aviación desde la adolescencia.
La identidad de la joven fue confirmada este lunes por sus familiares a medios locales.
Filgueiras era una de las copilotos del avión Learjet 60 que se estrelló en una zona residencial de Palm Beach, donde murieron sus nueve ocupantes.
Su historia llamó la atención porque obtuvo su licencia de aviación a los 17 años, incluso antes de conseguir su permiso para conducir automóviles, mientras todavía cursaba el bachillerato (high school).
Nathalia Gadelha obtuvo su licencia de piloto a los 17 años
En 2023, el canal local CBS12 entrevistó a Nathalia después de que consiguiera su licencia de aviación.
Para entonces, la joven ya había acumulado 88 horas de vuelo, un logro que alcanzó antes de terminar sus estudios de bachillerato.
The co-pilot of the Learjet that crashed into the ground in Florida has been identified as 20-year-old Nathalia Filgueiras, texted her boyfriend just 10 minutes before the crash.
Filgueiras' mother said she "always knew" a plane would "take her away from me."
The pilot was… pic.twitter.com/xWc7buLcfp
— Collin Rugg (@CollinRugg) November 2, 2026
Nacida en Estados Unidos, Filgueiras era hija de una familia brasileña establecida en Florida.
Su madre, Camila, contó al diario New York Post que su hija estaba por cumplir 21 años en enero y que llevaba nueve meses trabajando como piloto comercial.
La mujer expresó el orgullo que sentía por la carrera de su hija, aunque también reconoció que siempre tuvo temor de que su profesión terminara alejándola de su familia.
“Quería que viviese su sueño, pero sabía que su sueño me la arrebataría”, declaró Camila al periódico.
“Sabía que un avión me la iba a quitar. Siempre lo supe, pero estaba muy orgullosa de ella. Sé que estaba viviendo su sueño”, añadió.