TRAS ATAQUES DE EU CONTRA IRÁN
*Retornan preocupaciones sobre el tránsito de buques de crudo en el estrecho de Ormuz y por presiones inflacionarias.
Washington. (Agencias).- Los precios del petróleo repuntaron ayer más de 5 por ciento, tras el recrudecimiento de las tensiones geopolíticas en Medio Oriente, por los renovados ataques en la región y después de que el mandatario estadounidense dijo que el alto al fuego con Irán podría haber terminado.
Durante la jornada, los crudos marcadores se dispararon momentáneamente hasta 7 por ciento, luego de que se informó que el ejército estadounidense atacó por segundo día consecutivo a Irán, además de que revocó una exención que permitía a Teherán vender su petróleo a nivel mundial por los ataques en el estrecho de Ormuz previamente.
“Por orden del comandante en jefe, las fuerzas del Comando Central de Estados Unidos han comenzado a realizar ataques adicionales contra Irán para debilitar aún más su capacidad de amenazar la libertad de navegación en el estrecho de Ormuz”, declaró el Comando Central a través de redes sociales.
Este escenario dejó a los precios del petróleo con sus mayores incrementos en una sesión desde el pasado mes de mayo.
El Brent experimentó un alza de 5.2 por ciento, a 78.02 dólares por barril; la Mezcla Mexicana subió 5.6 por ciento, a 68.64 dólares, mientras que el West Texas Intermediate (WTI) repuntó 4.4 por ciento, a 73.52 dólares.
Después del cierre, los precios del crudo reportaban avances de 1.14 por ciento en el caso del Brent y de 1.12 por ciento en el WTI.
“El reciente intercambio de ataques militares en Oriente Medio respalda nuestra opinión de que los precios del petróleo serán volátiles en los próximos meses y experimentarán periodos de presión alcista”, indicó Hamad Hussain, economista de Capital Economics.
Luis Gonzali, VP y codirector de Inversiones en Franklin Templeton, apuntó que:
“Es un problema que sigue vigente, que hay que seguir monitoreando, pues los tiempos han estado bastante apretados, y van a seguir bastante apretados, mientras los barcos que están saliendo no lleguen a su destino, mientras no se normalice el tráfico, que todavía está lejos de normalizarse”.
Agregó que, siguen las presiones alrededor del estrecho, ya que las reservas de los distintos países están en niveles mínimos, sumado a que los cargueros que están saliendo del estrecho tardan entre tres y cuatro semanas en llegar a su destino.
Henry Hoffman, cogestor de cartera del Catalyst Energy Infrastructure Fund, dijo a Bloomberg que:
“El estrecho de Ormuz nunca se reabrió del todo de forma normalizada, y ahora podríamos ver más cierres de producción”.
Consideró que una escalada mayor del conflicto podría causar daños mucho más significativos a la infraestructura regional, con efectos que perdurarán mucho más allá del aumento inicial de precios.