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¡LOS LABORATORIOS DE INVESTIGACIÓN DE LA PESTE DE RUSIA SIGUEN EN MEDIO DEL MISTERIO!

Una investigadora rusa, que murió por una enfermedad desconocida, trabajaba en una instalación antipeste remota. Pocos extranjeros han visitado estos laboratorios en los antiguos...

¡LOS LABORATORIOS DE INVESTIGACIÓN DE LA PESTE DE RUSIA SIGUEN EN MEDIO DEL MISTERIO!

*Detrás de la muerte de la joven científica, existe una historia heredada de la Unión Soviética, una que se esconde tras laboratorios con apariencia de casas

MOSCÚ.-Una investigadora rusa, que murió por una enfermedad desconocida, trabajaba en una instalación antipeste remota.

Pocos extranjeros han visitado estos laboratorios en los antiguos estados soviéticos.

Una semana después de que una investigadora de 28 años muriera por una misteriosa infección mientras trabajaba en un laboratorio de investigación sobre la peste en Rusia, los funcionarios de salud de todo el mundo siguen a la espera de respuestas.

Inicialmente se reportó que Darya Shipilova, una trabajadora de laboratorio en el Instituto de Investigación Antipeste de Irkutsk, había contraído la peste neumónica, lo que generó preocupaciones sobre los tipos de investigación que se llevan a cabo en la instalación y las medidas de seguridad empleadas allí.

Desde entonces, las autoridades rusas han descartado la peste neumónica, una infección bacteriana causada por el mismo patógeno que la más conocida peste bubónica, como la causa de la muerte de Shipilova, pero aún no han confirmado qué patógeno fue el responsable de causarle la neumonía.

El incidente, que dio lugar a denuncias por parte de Estados Unidos y otros gobiernos, ha expuesto la persistente desconfianza de la comunidad internacional hacia la investigación biomédica rusa, que se remonta a los programas para el desarrollo de armas biológicas, en su momento robustos, del ejército soviético.

El instituto en Irkutsk nunca funcionó como una instalación militar, pero formaba parte del amplio, aunque reservado, “Sistema Antipeste”.

En cientos de sitios de campo y laboratorios a lo largo de la Unión Soviética, miles de investigadores eran responsables de rastrear cepas emergentes de la peste y otras enfermedades endémicas, exterminando roedores causantes de enfermedades y desarrollando vacunas.

Estas instalaciones, dijeron los expertos, también habían proporcionado muestras de patógenos a los laboratorios militares encargados de desarrollar armas biológicas durante la era soviética.

La mayoría de estas instalaciones todavía están en funcionamiento, y aunque las de Rusia permanecen bajo estricta vigilancia, algunas en los antiguos Estados soviéticos han abierto sus puertas a investigadores internacionales que buscan aprender sobre el legendario sistema.