Estados Unidos no perdonó los horrores de Raúl Rangel y de la defensa de México en Arizona.
*Extrañamos a Memo
Los errores costaron muy caros y Estados Unidos le propinó a Rafael Márquez su primera derrota como entrenador de la Selección Mexicana.
El portero Raúl “Tala” Rangel cometió dos pifias imperdonables y Diego Campillo aportó una equivocación más para que el Tri cayera goleado 3-0 frente al combinado estadounidense en Arizona.
Lo único bueno de México fueron los primeros 25 minutos del partido.

A partir de ese momento todo se fue inclinando en favor del vecino incómodo.
En ese tramo el Tri pudo haberse adelantado en el marcador, pero Santiago Giménez falló dos ocasiones claras con el arco completamente abierto.
Esas oportunidades pudieron haber cambiado el rumbo de la noche.
Pero al 28’ llegó la primera pifia del “Tala”, quien no pudo contener un centro de rutina dentro del área chica y le regaló el balón a Julian Hall para marcar el 1-0.
Para el complemento la noche se convirtió en pesadilla.
Los dirigidos por Rafael Márquez empeoraron y EU se adueñó por completo del dominio del juego.
En ese desconcierto, Rangel volvió a fallar.
En su intento de salir jugando, el arquero de Chivas arriesgó de más y le regaló el esférico a Cavan Sullivan, para que la joya estadounidense disparara desde tres cuartos de cancha con el arco descubierto al 62’.
La afición mexicana en Arizona se le volteó al conjunto tricolor.
Llegaron los abucheos cada que el “Tala” tocaba el balón y el grito homofóbico cuando el meta azteca realizaba un saque de puerta.
En medio de la desesperación, Mateo Chávez se hizo expulsar de manera burda por una ligera agresión en la cara de un futbolista rival.
Y, para sentenciar la goleada, Malik Tillman firmó el tercero al 84’, aprovechando la falla de un Diego Campillo que fildeó terriblemente un pase retrasado, permitiendo que el delantero estadounidense le ganara la posición y rematara sin complicaciones.
Rafa Márquez sigue sin ganar como entrenador de la Selección Mexicana y su primera derrota fue contundente, una goleada en contra del máximo rival en Concacaf.