Inglaterra retomó el camino del triunfo en la UEFA Nations League al superar 2-0 a Chequia en su visita al Eden Arena de Praga, pero los dirigidos por Thomas Tuchel estuvieron lejos de mostrar una versión convincente a nivel colectivo.
El equipo británico, si bien tuvo la pelota y generó llegadas, le faltó claridad e idea para definir en tres cuartos de cancha ante un cuadro local que se dedicó en gran parte del partido a defender y hacerse fuerte en el medio campo para concretar aproximaciones al marco defendido por James Trafford.
Luego de una pelota al poste de Morgan Rogers, la situación se le vino cuesta arriba a los checos por la expulsión de Pavel Sulc al 25’ tras barrerse con fuerza desmedida sobre Elliot Anderson, jugada que primero se sancionó con amarilla, pero tras la revisión en el VAR, el árbitro turco Halil Meler le mostró la tarjeta roja.
Chequia se echó más para atrás, pero ni con la ventaja numérica Inglaterra estuvo fino y se fueron al descanso sin goles, pero en el arranque del segundo tiempo, las cosas por fin se le aclararon a los “Tres Leones”.