
Por: Edgar Ochoa/ NOTIVER
MISMA DOSIS A LOS BICAMPEONES
Lo que parecía una misión casi imposible comienza a convertirse en una realidad para los Pericos de Puebla.
La novena de Ramón Orantes volvió a dar la campanada en el mismísimo Diamante de Fuego y, con un béisbol ordenado, inteligente y ejecutado a la perfección, derrotó nuevamente a los bicampeones Diablos Rojos del México por pizarra de 4-1.
Y es que ganar un juego en casa de los escarlatas ya es complicado; hacerlo dos veces consecutivas parecía reservado para unos cuantos atrevidos.
Pero estos Pericos no llegaron a la Ciudad de México a mirar de lejos al campeón, llegaron con un plan y lo ejecutaron de principio a fin.
El duelo monticular comenzó como una auténtica partida de ajedrez.
Trevor Bauer y Antonio Santos colgaron tres ceros cada uno, sin regalar absolutamente nada, después de permitir una carrera cada lanzador en las primeras entradas.
El juego caminaba por la cuerda floja y cualquier descuido podía cambiar la historia.
Pero llegó la sexta entrada y apareció el hombre de la noche: José Rondón.
El venezolano volvió a irse para la calle, ahora entre los jardines derecho y central, para poner adelante a los Pericos 2-1 y encender la esperanza poblana.
La ofensiva visitante no se conformó.
Sergio Alcántara respondió con sencillo productor para mandar a Michael De La Cruz al plato y aumentar la ventaja a 3-1.
Pericos estaba haciendo las cosas pequeñas, esas que en playoffs terminan haciendo la diferencia.
En la séptima llegó otro golpe.
Cristhian Adames puso la pelota en juego y Herlis Rodríguez cruzó el pentágono con la cuarta carrera poblana.
Los Pericos tenían el juego exactamente donde lo querían.
Mientras tanto, el bullpen hacía su trabajo y la defensa respondía.
Los Diablos tuvieron una última oportunidad en la novena, llenaron las bases y el Diamante de Fuego volvió a rugir, pero esta vez el rugido se quedó en intento.
Silvano Bracho tomó la pelota y cerró la puerta.
Antonio Santos se llevó la victoria y Trevor Bauer cargó con la derrota, mientras los Pericos celebraban otra noche histórica en territorio escarlata.
Ante 13 mil 876 aficionados, Puebla volvió a demostrar que no está jugando a la suerte: está jugando buen béisbol.
Ramón Orantes y sus muchachos tienen orden, tienen carácter y, sobre todo, tienen un plan.
La serie viajará ahora a Puebla el próximo sábado con ventaja de 2-0 para los Pericos, que ya tienen medio boleto en la mano rumbo a la final de la Zona Sur.
Lo que pocos imaginaban antes de comenzar esta serie, hoy está sucediendo: los Pericos han convertido el Diamante de Fuego en territorio poblano.
Didi Gregorius dice adiós
Didi Gregorius le dice adiós al béisbol profesional a los 36 años, después de una gran carrera de 19 temporadas.
El neerlandés cerró su trayectoria luego de jugar sus últimos cuatro años con los Algodoneros de Unión Laguna.
En La Laguna dejó algo más que buenos números: dejó amigos, recuerdos y el cariño de una afición que lo adoptó.
Siempre se caracterizó por su entrega, profesionalismo y esa clase que mostraba dentro y fuera del terreno.
Pero antes de llegar a México, Gregorius vivió grandes momentos durante 11 temporadas en las Grandes Ligas.
Sin duda, uno de los capítulos más importantes fue con los Yankees de Nueva York, donde tomó el lugar de Derek Jeter.
Entre 2015 y 2019 se convirtió en uno de los favoritos de la afición del Bronx y dejó grandes actuaciones.
También defendió las camisetas de Cincinnati, Arizona y Filadelfia, además de representar a los Países Bajos.
Hoy, después de casi dos décadas, Didi decide colgar los spikes y ponerle punto final a una gran historia.
En México, y especialmente en La Laguna, será recordado por su liderazgo, entrega y amor por el juego.
Se va un gran pelotero, pero queda el recuerdo de un hombre que dejó huella en cada diamante que pisó.