
Por: Edgar Ochoa/ NOTIVER
Impone el glorioso
Arrancó la fiesta y en el puerto no se anduvieron con medias tintas, porque El Águila de Veracruz salió a volar alto desde el primer suspiro de la temporada, pegando primero y pegando fuerte en el arranque de la Liga Mexicana de Beisbol Banorte, con un triunfo de 4-1 sobre unos Conspiradores de Querétaro que simplemente no encontraron la fórmula para descifrar lo que traía Dinelson Lamet en el brazo.
Y es que cuando tu abridor se sube a la loma con ese temple, todo se acomoda: cinco entradas bien trabajadas, cuatro hits, una sola carrera y seis chocolates que supieron a autoridad pura.
Pero el béisbol no se gana solo desde el montículo, y ahí fue donde el Glorioso soltó el primer zarpazo serio en la tercera entrada, cuando Sebastián Elizalde se puso el traje de protagonista con un tubey que mandó a la registradora a Alí Solís y Corey Rosier, encendiendo el estadio y marcando el ritmo del juego.
Luego vino el clásico “pisa y corre”, bien ejecutado por Danry Vásquez, para que el propio Elizalde anotara la tercera y dejara claro que Veracruz ya estaba en modo competencia.
Querétaro intentó responder en la cuarta, aprovechando casa llena y una base por bolas que empujó de caballito a Dwight Smith, pero hasta ahí les alcanzó el combustible.
Porque si algo quedó claro es que este Águila sabe cuándo apretar el acelerador, y en la quinta entrada Carlos Franco lo confirmó con un jonrón solitario que viajó entre derecho y central, de esos que no solo suman en la pizarra, sino que pesan en lo anímico.
Ya con ventaja en la bolsa, el bullpen hizo la tarea de manera implacable sin sobresaltos: brazos frescos, ordenados y con la consigna de no regalar nada, hasta que Jhan Mariñez bajó la cortina con autoridad para sellar el primer triunfo del año.
Del otro lado, Esmil Rogers cargó con la derrota, castigado en los momentos clave, que es donde realmente se definen estos juegos.
Así, sin tanto ruido pero con mucha efectividad, Veracruz manda un mensaje temprano: este equipo no viene a ver qué pasa, viene a competir en serio desde el día uno, y cuando el pitcheo responde y el bateo aparece a la hora buena, cuidado… porque el Águila puede volar muy alto esta temporada.