
Por: Edgar Ochoa/ NOTIVER
José Ignacio “Tibu” Rodríguez, un sueño hecho realidad
Hay momentos en el beisbol que difícilmente se olvidan y el 18 de septiembre quedará grabado para siempre en la memoria de José Ignacio “Tibu” Rodríguez y en la historia del beisbol oaxaqueño.
El joven lanzador hizo realidad el sueño que seguramente comenzó desde que tomó por primera vez una pelota: debutar en Grandes Ligas.
Con el número 64 en la espalda, José Ignacio entró en el cierre de la sexta entrada con los senderos llenos y un out, en el Globe Life Field de Arlington, Texas, y vaya manera de presentarse en el mejor beisbol del mundo.
Su primer rival fue Jake Burger, a quien dominó con un ponche en apenas cuatro lanzamientos, y posteriormente retiró a Nick López con rodado a las paradas cortas para completar un auténtico relevazo.
Al caminar hacia la caseta, “Tibu” agradeció a Dios y dirigió la mirada hacia las tribunas, donde estaban sus papás, Guillermo Rodríguez y Sofía Álvarez, viviendo uno de esos momentos que como padres jamás se olvidan.
José Ignacio es el tercer oaxaqueño en llegar a Grandes Ligas, después de Vinicio Castilla y Gerónimo Gil, pero el primero en hacerlo como lanzador.
Y aquí viene la parte que me toca de manera muy especial, porque parece que fue ayer cuando lo veía de niño jugando en el Eduardo Vasconcelos, aquel muchacho espigado y delgado, pero con un brazo que desde entonces dejaba ver algo especial.
Hoy, aquel niño cumplió su sueño y se convirtió en liga mayorista.
Conozco a José Ignacio desde pequeño gracias a su papá, mi buen amigo y paisano Guillermo “Tiburón” Rodríguez, también exjugador de los Tigres de México como un servidor, y por eso este debut tiene un significado todavía más especial, ya que además de esto, es buen amigo de mi hijo Alex.
Felicidades a toda la familia Rodríguez; que este sea apenas el primer capítulo de una larga y exitosa carrera en Grandes Ligas.
¡Enhorabuena, Tibu, Oaxaca y México están orgullosos de ti!
El deporte veracruzano está en buenas manos
Me dio mucho gusto conocer personalmente al nuevo director del Instituto Veracruzano del Deporte, Gerardo Manuel Balandrano Casas, y al mismo tiempo volver a saludar a un apasionado del beisbol y amigo Carlos Barcelata.
Sin duda de los más experimentados en la historia del IVD.
En esta reunión de trabajo pude percibir algo muy importante: disposición para escuchar, sumar y trabajar por el deporte veracruzano.
Balandrano cuenta con una amplia trayectoria en la administración deportiva, incluyendo su paso por la CONADE y su participación en eventos internacionales como los Juegos Olímpicos de París 2024.
Durante el encuentro también estuvo presente parte del equipo del BTED Boca del Río, encabezado por su director deportivo, la leyenda del pitcheo Jesús “Chito” Ríos, así como Maricarmen Pavan y Martha Galván Directora y Subdirectora del plantel respectivamente.
Uno de los puntos que más entusiasmo generó fue la buena disposición del nuevo titular del IVD para apoyar y fortalecer el trabajo que se realiza en el BTED Boca del Río.
Para quienes conocemos de cerca la formación de jóvenes deportistas, sabemos que este tipo de respaldo puede marcar una gran diferencia.
La suma de voluntades entre autoridades, entrenadores, directivos y padres de familia es fundamental para seguir formando talentos.
El deporte veracruzano necesita precisamente eso: trabajo, comunicación y puertas abiertas.
Me quedo con una muy buena impresión de esta reunión y con la confianza de que vienen cosas positivas para el BTED Boca del Rio.