
DE LLENO EN LA PELEA
Por: Edgar Ochoa/ NOTIVER
DE LLENO EN LA PELEA
Y cuando parecía que los Toros de Tijuana comenzaban a tomar el control de la Serie del Rey, los Olmecas de Tabasco levantaron la voz, sacaron la casta y demostraron que este equipo está dispuesto a pelear hasta el último out.
Los cabezones derrotaron contundentemente 9-1 a los Toros en el cuarto juego de la gran final, en un Estadio Centenario 27 de Febrero que volvió a convertirse en una auténtica fiesta beisbolera.
La gran figura de la noche fue el abridor Daniel Camarena, quien se plantó con autoridad sobre la loma y realizó una soberbia labor monticular para frenar a una de las ofensivas más peligrosas de la Liga Mexicana de Béisbol.
A la ofensiva Carlos Arellano, Kalven Estrada y Domingo Leyba respondieron a la hora cero, encabezando el ataque tabasqueño y haciendo explotar de alegría a una afición que volvió a creer en el sueño del campeonato.
Con este resultado, la Serie del Rey 2026 se encuentra empatada 2-2 y ahora todo queda servido para una definición espectacular.
El campeón tendrá que salir de regreso en la frontera, allá en Tijuana, donde esta historia tendrá sus capítulos finales.
Y hay algo que no podemos dejar de mencionar: el graderío del llamado “Infierno Verde” volvió a recordar aquellas noches mágicas de 1993, cuando los Olmecas conquistaron el único campeonato en la historia de la franquicia.
Hoy, 33 años después, la ilusión está nuevamente encendida.
Luis Carlos Rivera sigue escribiendo una historia muy especial al frente de este equipo.
El dirigente chihuahuense ha logrado devolverle identidad, pasión y protagonismo a una organización que hoy tiene a toda Tabasco soñando despierta.
RIELEROS FIRME
En Aguascalientes también hubo noticias importantes.
José Eustacio “Tacho” Álvarez Flores, presidente de los Rieleros, confirmó que la histórica franquicia permanecerá en tierras hidrocálidas para la temporada 2027 de la Liga Mexicana de Béisbol.
Ante los rumores que hablaban de una posible mudanza de sede, el directivo fue claro y contundente: Rieleros seguirá en Aguascalientes.
Y eso, para una afición que ha hecho del equipo una parte importante de su identidad, es una gran noticia.
La organización mantiene el compromiso con su gente y con el desarrollo de la ciudad, mientras trabaja de la mano con las autoridades estatales para que el tradicional Parque Alberto Romo Chávez cumpla con los requisitos que exige la liga.
Así que podemos decirlo con tranquilidad: el convoy seguirá recorriendo las vías del béisbol mexicano desde Aguascalientes.
La pelota profesional continuará teniendo una casa en tierras hidrocálidas y su afición podrá seguir defendiendo con orgullo los colores de sus queridos Rieleros.
MOLINA Y PUJOLS NUEVOS INMORTALES
Hay momentos en el béisbol que van mucho más allá de los números, los récords y los campeonatos.
Momentos que hablan de amistad, lealtad y de esas historias que solamente este maravilloso deporte puede construir.
El Busch Stadium se vistió de gala para inmortalizar a dos auténticas leyendas de los Cardenales de San Luis: Albert Pujols y Yadier Molina, quienes fueron incorporados al Salón de la Fama de la organización.
Vestidos con las tradicionales chaquetas rojas, “La Máquina” dominicana y el receptor puertorriqueño volvieron a compartir un escenario que tantas veces los vio celebrar juntos.
Pero el momento más emotivo llegó cuando Molina recordó aquella promesa que Pujols le hizo a su padre, de cuidarlo siempre en las Grandes Ligas.
Las palabras de Yadier tocaron el corazón de todos y dejaron claro que entre ellos existe algo mucho más grande que una relación entre compañeros.
Pujols respondió llamándolo su “hermano menor”.
Y en ese instante quedó claro que algunas historias del béisbol no se escriben con estadísticas, sino con sentimientos.
Dos grandes peloteros caribeños, dos leyendas de San Luis y dos hombres que marcaron una época.
Pujols y Molina compartieron terreno, triunfos, derrotas y momentos inolvidables, pero sobre todo construyeron una hermandad que ahora queda para siempre en la historia de los Cardenales.
Porque al final, los números pasan… los campeonatos se recuerdan… pero las grandes amistades que nacen dentro del béisbol son las que verdaderamente se vuelven inmortales.