Y EN SU CASA
El Toluca ligó su quinto juego sin ganar y un sector de su afición lanzó abucheos.
Ahora fue Tijuana el que sacó el empate 2-2 del Estadio Nemesio Diez, lo que agrava la crisis de resultados de unos Diablos Rojos que solo han sumado 3 de los últimos 15 puntos.
Una vez más, el desempeño del equipo mexiquense estuvo marcado por las desatenciones defensivas, como las que cometieron Diego Barbosa y Jesús Gallardo, incapaces de frenar en un contragolpe a Yael Padilla, quien condujo desde campo propio y sirvió para la definición de Elias Alves, al 37’.
Toluca se tardó en contrarrestar ese plan de partido de Xolos, que cedió la posesión para hacer daño en las transiciones.
Para el segundo tiempo, Antonio Mohamed metió a Federico Viñas para que acompañara en el ataque a Paulinho y el uruguayo fue clave.
Primero, firmó el empate parcial con tiro de zurda tras un pase filtrado de Helinho, al 61’.
Poco después, comandó un contragolpe y cambió de frente para Nico Castro, quien cedió para Helinho; el brasileño amagó y finiquitó con toque preciso a segundo poste, al 65’.
Esa anotación hizo estallar al técnico visitante Sebastián Abreu, quien reclamaba falta en una jugada previa.
Tras ser expulsado, se metió a la cancha a tratar de encarar al árbitro y tuvo que ser frenado por sus jugadores.
Solo que Toluca, otra vez, desperdició ocasiones muy claras y dejó vivir a unos Xolos que igualaron por conducto de Padilla.
Al 75’, la zaga choricera no pudo despejar el balón en un tiro de esquina y le cayó al extremo, que definió con un cañonazo de derecha para el 2-2 definitivo.
El arquero Antonio Rodríguez fue figura de los visitantes con al menos cuatro atajadas en los últimos minutos.
Tras el silbatazo final se escuchó el reclamo de una parte de la afición, mientras unos Diablos golpeados cayeron al tercer lugar con 22 puntos.
Tijuana llegó a seis juegos sin ganar, pero al menos salió vivo del Infierno.