Esteban Solari pudo gozar su primer triunfo como técnico de Pumas en la Liga MX tras la goleada de 5-1 sobre Bravos en el Estadio Olímpico Benito Juárez.
Juninho Vieira fue a bailar samba a la frontera y los Pumas volvieron a rugir igual de fuerte que en el Clausura 2026, goleando 5-1 a Bravos.
El triplete con el que el brasileño firmó una noche ensueño fue solo la muestra de que ese equipo intimidante y aguerrido seguía ahí, únicamente debía despertar después del duro golpe que significó perder la pasada Final y de su tibio arranque en el Apertura 2026.
En 40 minutos, el Club Universidad Nacional resolvió su partido en el Estadio Olímpico Benito Juárez, marcando tres tantos para encaminar la goleada.
Tres encuentros le bastaron al entrenador Esteban Solari para demostrar que puede ser la persona correcta para no tirar por la borda esa inercia positiva que se creó bajo el mando de Efraín Juárez.
Parece que la desilusión de la afición universitaria tras esa abrupta despedida con su ex técnico no durará tanto como se esperaba.
Solari de a poco ha implantado su idea sin abandonar por completo el sistema que el equipo ya dominaba.
Volvieron esos ataques verticales aprovechando la velocidad de sus hombres al espacio.
Una vez más apareció esa dinámica que no deja ni respirar al rival en cuanto pierde el balón.
Sobre todo, regresó esa contundencia con la que los felinos culminaron como la mejor ofensiva del torneo anterior.
Juninho y compañía no titubearon de cara a portería.