La ilusión celeste viajó miles de kilómetros para instalarse en Miami.
Llegó envuelta en banderas, camisetas y en la certeza de que Uruguay estaba listo para comenzar su aventura en la Copa del Mundo 2026.
Sin embargo, en una noche en la que el sueño parecía tomar forma, apareció una figura inesperada bajo los tres palos: Mohammed Al-Owais.
Desde el arranque del encuentro, La Celeste intentó imponer condiciones.
Apenas al minuto 4, Maximiliano Araújo puso a prueba a Al-Owais, quien firmó la primera de una larga colección de atajadas.
En las tribunas, teñidas mayoritariamente de celeste, miles de aficionados alentaban con la esperanza reflejada en cada rostro.
Uruguay dominaba la posesión, pero Arabia Saudita resistía. Federico Viñas estuvo cerca con un cabezazo que volvió a encontrarse con las manos salvadoras del arquero saudí.
Del otro lado, Fernando Muslera respondió cuando Abdulelah Al-Amri avisó con un remate peligroso.
Pero el futbol castiga las distracciones.
Al minuto 40, un balón que Muslera no logró controlar quedó suelto en el área y Al-Amri apareció para empujarlo a las redes.
Así nació el primer gol mundialista en Miami y el silencio recorrió por unos segundos las gradas ocupadas por los aficionados uruguayos.
Marcelo Bielsa buscó respuestas desde el banquillo.
Movió piezas, refrescó líneas y empujó a su equipo al ataque.
Los cánticos de “¡Uruguay, Uruguay!” descendían desde las tribunas como una corriente de fe.
Manuel Ugarte probó desde larga distancia y, una vez más, Al-Owais voló para evitar el empate.
Cada intervención del saudí aumentaba la frustración charrúa.
Cuando el reloj comenzaba a convertirse en enemigo, apareció el hombre que más lo había intentado.
Al minuto 80, Maxi Araújo encontró por fin una rendija en la fortaleza saudí y marcó el 1-1.
El estadio explotó.
“Cielo de un solo color” retumbó en Miami y la esperanza volvió a encenderse.
Uruguay se lanzó en busca de la victoria.
Federico Valverde estuvo a centímetros de conseguirla con un disparo colocado, pero nuevamente emergió la figura de Al-Owais para frustrar el festejo.
El silbatazo final dejó sensaciones encontradas.
Uruguay evitó la derrota, pero también dejó escapar dos puntos en una noche en la que chocó una y otra vez contra el héroe saudí.
Tras sumar su primer punto en el torneo, Uruguay enfrentará a Cabo Verde en su segundo partido de la fase de grupos, nuevamente en Miami, mientras que Arabia Saudita se medirá ante España.