*Litzy Vázquez recibe su fajín universal de la AMB
*Asistió a Zaragoza Gym a presentar su logro
Por Miguel Scagno/Notiver
El boxeo femenil mexicano tiene una nueva reina indiscutible y de alcances internacionales.
Litzy “La Bomba” Adilene Vázquez Ochoa presumió con orgullo el cinturón de campeona mundial interina de peso superligero de la Asociación Mundial de Boxeo (AMB), un título histórico que conquistó tras una auténtica prueba de fuego en el cuadrilátero.
Para alcanzar la gloria mundial, la invicta peleadora veracruzana debió cruzar fronteras y medirse ante una de las rivales más duras de la categoría: la experimentada exmonarca argentina Edith Soledad Matthysse.
El combate, celebrado en el Coliseo Pedrín Zorrilla de San Juan, Puerto Rico, exigió lo mejor de “La Bomba”.
Haciendo gala de velocidad, movilidad y un volumen constante de golpes certeros en los rounds finales, la mexicana logró convencer a los jueces, quienes entregaron tarjetas favorables por decisión mayoritaria.

Con este triunfo monumental, Litzy Adilene no solo preservó su invicto profesional, sino que escribió con letras de oro su nombre en la historia del deporte mexicano.
Más allá del brillo del cinturón negro y oro, la campeona decidió volver la mirada al origen de todo.
Fue precisamente frente a la escuela Zaragoza en Veracruz donde comenzó
Presume “La Bomba”... a gestarse este sueño, un detalle que hoy inspira a niñas, jóvenes y atletas de todo el país.
A través de sus redes sociales, “La Bomba” abrió su corazón para dedicar este cetro a quienes han creído en su proyecto desde el primer día:
“Y aquí en la escuela Zaragoza inició un sueño”…
Hay sueños que parecen imposibles hasta que decides trabajar por ellos.
Hoy puedo decir con el corazón lleno de orgullo que los sueños sí se cumplen, pero no por casualidad: se cumplen con esfuerzo, disciplina, sacrificios, dedicación y, sobre todo, con un gran equipo que cree en ti incluso en los días más difíciles.
Este campeonato mundial representa mucho más que un cinturón.
Representa cada entrenamiento, cada caída, cada lágrima, cada momento de duda y todas las veces que decidimos seguir adelante.
Gracias a cada persona que ha sido parte de este camino, a quienes han creído en mí y a mi gran equipo por ayudarme a convertir un sueño en una realidad.
Nunca dejen de soñar, pero tampoco dejen de trabajar por sus sueños.
Porque cuando el corazón, el trabajo y la disciplina se unen… los sueños se hacen realidad.
¡Campeona mundial!
Con los pies bien firmes en la tierra que la vio nacer y el prestigio de haber conquistado el Caribe, Litzy “La Bomba” Adilene demuestra que el legado del boxeo mexicano femenino se encuentra en las mejores manos.